Archivo para mayo, 2008

The Day of the Triffids

Posted in Terror de Género on mayo 27, 2008 by alienzombie

¿Qué puede ser más aterrador que quedarse ciego y ser acechado por plantas carnívoras gigantes? Pregúntenselo a los protagonistas de uno de los clásicos de ciencia ficción más subestimado y menos recordado de los sesenta, caracterizado por detalles que la distinguen como una producción inglesa al estilo de The Abominable Dr. Phibes o The Earth Dies Screaming. Esta película empieza muy, muy bien para después perder el ritmo y apresurarse hacia el final, pero a pesar de eso logra entretenerte, ya que se trata de otra película apocalíptica libre de molestos humanos, con tomas absolutamente increíbles de un mundo deshabitado, después claramente retomadas por películas como 28 Days Later, Night of the Comet e incluso Night of the Living Dead.

La palabra pánico es el mejor sustantivo para describir los primeros momentos de The Day of the Triffids. Logra de manera magnifica impregnar el pesimismo apocalíptico al espectador, quien observa como sin mas remedio la sociedad se tambalea (con drásticos ejemplos), pero antes de entrar en esos temas, expliquemos de que trata la cinta.
La población terrestre se prepara para presenciar un espectáculo único que tal vez tarde miles de años en repetirse. Se trata de una lluvia de meteoritos que ilumina el cielo con vividos colores durante toda una noche. Al día siguiente todos aquellos que presenciaron las luces producidas por los meteoros han quedado en estado permanente de ceguera, y para acabarla de chingar, los meteoros trajeron consigo una extraña espora que provoca una mutación vegetal que se alimenta de seres humanos.

La historia se divide simultáneamente en dos partes. La primera cuenta la historia de un soldado de la marina norteamericana en Londres, quien se salvó de ver los meteoros debido a una operación. Tras recuperarse de los ojos se da cuenta que todos en Londres han perdido la vista, a excepción de una inteligente e independiente niña que se le une para viajar a Francia y a España encontrándose con más supervivientes para buscar una posible salvación. La segunda parte narra la historia de dos biólogos aislados en un faro realizando investigaciones. Pronto, al descubrir la catástrofe de los trífidos, la pareja se empeñara en encontrar una solución para acabar con las maléficas plantas. Las historias no tienen nada que ver entre sí, simplemente se desarrollan independientemente y aunque eso no tiene nada de malo y explica ciertos aspectos de la trama, puede llegar a confundir al espectador.

Súbitamente el planeta entra en caos debido a la epidemia de ceguedad, la escena de los dos protagonistas escuchando el radio del barco pasando las frecuencias de emergencia de Paris, Japón, Estados Unidos nos resumen que el mundo en general se ha ido al carajo de una manera impresionante. Las transmisiones de emergencia son la única forma de enterarse de la devastación. Hay una escena en la que un grupo de sobrevivientes recuperan la energía eléctrica y tontamente piensan que todo ha regresado a la normalidad, pero NO, sólo es una ilusión. O aquella parte en la que la joven bióloga dice: “escuchar esas transmisiones es como escuchar el fin del mundo” en si, es una película pesimista que perderá ese gran sabor conforme se desarrolla la trama.

El aprovechamiento de los efectos especiales es sorprendente considerando el año de la cinta y se puede apreciar en el choque del tren cuando llega a la estación o las ciudades enteras en llamas o el avión piloteado por ciegos que se estrella contra los muelles o los ejércitos de trífidos asolando el refugio de los humanos. Tal como pasó en The Omega Man, aquí los escenarios de destrucción, las calles vacías, los improvisados refugios y demás señales visuales que indican la destrucción del planeta, se llevan totalmente la película ayudando a crear una atmósfera desolada y desesperanzadora como no se había visto en aquellos años, en los que las películas de ciencia ficción eran mayoritariamente gringas.

Los trífidos son los encargados de hacer al público gritar y aunque tal vez no lo consigan con algunos espectadores, son uno de los monstruos más extraños que se han visto en la pantalla. Parecerían una especie de palmera con una extraña flor al final del tallo, avanzan empleando sus raíces como si fueran tentáculos, crecen con rapidez en cualquier tipo de suelo desarrollándose en la tierra para después emerger. Aparte cuentan con la desagradable capacidad de regenerarse incluso cuando están cortados a la mitad y sus volátiles esporas se propagan rápidamente con la ayuda de los vientos. También los vemos escupir una especie de veneno verdoso que intoxica a sus víctimas, pero nunca se explica de qué se trata. Estas plantas asesinas son lo mejor de la cinta, siempre que escuchamos su peculiar sonido significa que habrá problemas ya que son casi indestructibles y muestran sensibilidad a los sonidos como esos simpáticos gusanos carnívoros en Tremors.

El problema con The Day of the Triffids (aparte del héroe norteamericano que siempre tiene solución e ingenio para resolver cualquier situación) es la desigualdad en el ritmo y la trama. Empieza muy bien como ya mencioné, pero poco a poco se alenta, se repite y las cosas dejan de ser llamativas como en las primeras escenas. Aunque cada vez que se escucha ese peculiar sonido que emiten los trífidos, el ritmo vuelve a transformarse para después desacelerarse nuevamente. El final tampoco fue de lo mejor, y aunque me muero de ganas por quejarme de él, no lo voy a contar y dejaré que cada quien lo interprete a su manera. A pesar del título, los trífidos apenas aparecen en la pantalla lo cual me disgustó un poco porque esperaba más interacción, supongo que no alcanzaba el presupuesto. Las actuaciones son típicas dentro del cine de género y no se necesita ninguna aportación por parte de los actores, a excepción de Susan, la niña inglesa que se une al marino y demuestra ser más inteligente que cualquier adulto aún vivo.

Está basada en una novela de ciencia ficción bajo el mismo título. No la he leído, pero las malas lenguas se quejan de la infiel adaptación cinematográfica, ya que al parecer, los ciegos tienen una espeluznante participación en el libro, algo que queda ausente en la película. Sea una mala adaptación o no (lo sabré cuando lea la novela), a pesar de la desigualdad de la trama, lo tedioso de algunas escenas y el final más ambiguo que nada, The Day of the Triffids debería ser vista por todos los fanáticos y aficionados del cine de terror que empezaba a evolucionar en 1962 después de la ola cincuentera. Ninguna película que haya visto se le parece, tiene algo que la hace única y divertida (aunque se raje a veces) califica en este blog porque produce una nostalgia acogedora y va más allá de ser una B movie o una Midnight Movie. Por desgracia, no existe mucha euforia alrededor de este pequeño clásico, pero algunas películas prevalecen mejor sin ser descubiertas, creo que es el caso de The Day of the Triffids, que permanece esperando a que todos la descubramos, en mi opinión, así conserva mucho más su esencia y dignidad. ¡Larga vida a esta película!

Ringu

Posted in Terror de Género on mayo 26, 2008 by alienzombie

Esta entrada NO es de la versión estadounidense The Ring, aunque no tenemos nada contra ella y también nos gustó mucho, preferimos reseñar la fuente original que con tan pocos recursos permanece como un clásico en una década donde los “clásicos” estaban en peligro de extinción o eran muy difíciles de encontrar. Está peliculilla sobresalió con honores y levantó una ola de entusiasmo para futuras producciones que tal vez podrían considerarse un nuevo subgénero en desarrollo.

Cuando ves Ringu te das cuenta del porque una compañía norteamericana le tomó interés, la rehizo y la estrenó en cines comerciales alrededor del globo. Es un cuento de terror multimedia (ja) que funciona de maravilla en los escenarios contemporáneos como las grandes ciudades, alejando la tendencia de lugares embrujados, pero, al mismo tiempo retomándola por las raíces en un balance increíble que enfrenta lo moderno contra lo antiguo, la científico contra lo sobrenatural y le da al choteadísimo “mal” una identidad trascendental y destructiva.

De hecho la versión gringa no debería ser tan parecida a la original, pues existe una novela como antecesora escrita por Kôji Suzuki y supuestamente inspirada en aquél clásico llamado Poltergeist de Tobe Hooper. La persona detrás de la cámara es Hideo Nakata quien dirigió una secuela a la original y también al remake, aparte de escribir y realizar otra famosa historia japonesa de fantasmas; Honogurai mizu no soko kara mejor conocida como Dark Water, de la cual también hubo un remake americano.

La industria japonesa nunca ha estado alejada del cine de terror. Hoy en día es una de las que más películas producen bajo una etiqueta propia, original, que mezcla el folklore y la cultura tradicional del país con historias sangrientas, en muchas ocasiones explicitas que desafían al género de terror en sus días agonizantes donde las producciones son cada vez más escasas en cuanto a calidad, estructura y obviamente buen horror. Ringu provocó una especie de avalancha a finales de los noventa (la película se estrenó en 1998, aproximadamente) a inicios de la nueva década, el terror japonés se propulsó drásticamente con títulos como Gin gwai (The Eye) o Ju-on: The Grudge o Koroshiya 1 (Ichi the Killer) todas, curiosamente llamaron la atención de los ávidos aficionados de un género agonizante. Por desgracia también llamaron la atención de la industria gringa que disparó un montón de remakes y adaptaciones, pero me atrevo a decir, que Ringu fue la gota que derramó ese vaso, no me malinterpreten, no soy un gran FAN del terror japonés, pero hasta ahora los resultados son frescos y sorprendentes.

Si ya vieron la versión gringa vale la pena darle una ojeada a la original. La trama es más o menos la misma (a grandes rasgos) y no quiero aburrirlos contándola, pero si alguien no ha tenido la oportunidad de ver alguna de las dos, ahí les va.
La atención de una joven periodista es atrapada por un relato urbano acerca de un supuesto video maldito que causa la muerte de aquellos que lo ven. Después de las misteriosas muertes de algunos adolescentes, Reiko Asakawa (la periodista curiosa) decide buscar el mentado video, y cuando finalmente tiene la oportunidad de verlo, se da cuenta que los rumores son ciertos y tiene una semana para morir, o bien para descubrir el misterio y poder salvarse. Unirá fuerzas con Ryuji Takayama (su ex-esposo) para encarar un desagradable cuento de terror convertido en realidad. Una verdadera carrera contra el tiempo. El video es uno de los aspectos más famosos de este film e incluso la gente que no ha visto la película sabe de su existencia lo que convierte la historia en algo casi real, como hizo Wes Craven con A Nightmare on Elm Street, rebasando las fronteras de la película.

Ringu es de esas películas que no te permiten descuidar la mirada o perder detalle de algo. Siempre cuenta con elementos para llamar tu atención o envolverte en situaciones inquietantes. Pocas películas han tenido tanto éxito en el manejo de estas técnicas, sobretodo a partir de los noventa donde las historias de fantasmas estaban casi olvidadas o de plano ya no podían reinventarse. El director hizo un trabajo magnifico al ir marcando el paso de los días para la muerte de la protagonista, una desesperada carrera contra el reloj en la cual el espectador tiene participación plena buscando junto con los personajes. Es una historia llena de pistas e imaginación, como fue Saw en el 2004.

Para mi mala fortuna, en el año 2002 no estaba al tanto de una película japonesa de terror llamada Ringu, así que caí ingenuamente bajo la idea de que The Ring era una película nueva. Sí. Vi primero el remake, pero creo que tuvo un lado positivo, pues como mucha gente, me entere de la existencia de la original y cuando la vi me gustó mucho más que la versión gringa ¡pero bueno, no estamos hablando de esa versión! No quiero contar la película ni nada, pero créanme que tiene un potencial enrome para asustar, de hecho es una de las películas de terror más famosas, y lo tiene totalmente justificado porque provoca varias reacciones que van desde los brincos sorpresivos hasta las atmósferas inquietantes (como aquella famosa escena al final) que se prolongan y se prolongan para después terminar con algo inesperado.

Su certeza fue tal en aquella época y en su país, que no sólo se manifestó con entusiasmo y respeto, sino con copias y plagios, como toda buena película de terror que llega a imponer para que enormes filas de títulos traten de igualar su nivel o colarse del éxito. Ringu vino para quedarse y establecer algunos clichés que en la actualidad son indispensables y casi necesarios para atraer personas a las salas. Tales como la niña siniestra, las llamadas telefónicas, los espectros femeninos, las imágenes bizarras acompañadas de ruiditos desconcertantes, etc. ¡AH! Y olvidaba mencionar el cabello.

Japón es uno de los países con mayor preservación de su cultura antigua. Se refleja en la mayoría de los aspectos sociales del país como las tradiciones y costumbres. Por otro lado es una nación de alto desarrollo tecnológico, los avances se dan con regularidad pero existe un balance entre lo antiguo y lo moderno. Esto se ve claramente en Ringu, que demuestra en la trama como una leyenda puede sobrevivir a los cambios del tiempo y desarrollarse para seguir prevaleciendo por los medios que sean necesarios. Ya después se darían variaciones con teléfonos celulares, operaciones, transplantes y demás comodidades de la sociedad moderna japonesa, que de alguna manera se convierten en armas de doble filo.

A pesar de la fama sangrienta que tienen los films japoneses, Ringu es un ejemplo que no necesita ser explicito para asustar. Parte de su efectividad recae en el empleo de ciertas imágenes perturbadoras pero no en el sentido violento, sino como una película de David Lynch; rompecabezas sin aparente sentido que crean una incertidumbre terrorífica jugando con el escepticismo del espectador que trata de relacionar todo para entenderlo. Las actuaciones van de acuerdo con la trama así como la música, los efectos especiales y todo en general. Esto es un ejemplo de cómo coordinarse para contar una historia de terror sin más ni menos para poder crear algo inolvidable, tan inolvidable que tendrás precauciones extras con tu televisor durante algunos días 🙂 funciona de maravilla para aquellos que gustan del cine de terror de todo tipo y sin restricciones, sin pedir mucho puedes obtener de más, Ringu se ha convertido en uno de los últimos clásicos del terror y ha calificado para ser recordada por siempre al lado de otras grandes historias. Garantizo que les quitará el sueño por un rato.

Recuerda recomendar esta película para que más y más gente mire el video maldito.

Westworld

Posted in Terror de Género on mayo 26, 2008 by alienzombie

Últimamente hemos reseñado mucha ciencia ficción que de alguna manera nos saca un poco de los campos del terror como género, pero consideremos que algunos de los temas tocados en ciertas películas también pueden ser inspiración de horror (y nostalgia). Éste es el caso del clásico llamado Westworld, una aventura que se convierte en pesadilla mezclando ciencia ficción, western, terror y acción, donde un futuro prometedor es el que está lleno de incertidumbres y averías.

La película está escrita y dirigida por Michael Crichton, que también es responsable de escribir un gran número de novelas entre las cuales destacan Jurassic Park y The Lost World, aparte de ejercer como realizador cinematográfico en Coma de 1978, uno de los títulos más importantes en su escasa filmografía. Westworld fue la primera gran producción que realizó junto con la Metro-Goldwyn-Mayer en 1973, un año donde la ciencia ficción estaba en plena mutación pasando de los famosísimos y clásicos monstruos cincuenteros, a temas pesimistas que mostraban otro tipo de monstruosidades mucho más apegadas a la realidad.

La compañía Delos ofrece a sus clientes una de las más grandes experiencias que cualquier ser humano pueda vivir. Se trata de un parque de diversiones (por así decirlo) exclusivo para personas adultas y adineradas, donde los visitantes pueden interactuar con tres mundos del pasado a escoger: la Europa medieval, el imperio romano y el viejo oeste norteamericano. Cada escenario es controlado y supervisado cuidadosamente por ingenieros capacitados que han reconstruido hasta el más pequeño detalle. Por otro lado, los “mundos” son habitados por robots completamente a la disposición de los visitantes, que reproducen vivamente los hechos del pasado, cumpliendo cualquier tipo de fantasía.
Peter y John pagan el caro viaje para jugar a los vaqueros en el mundo del oeste, pero debido a “fallas técnicas”, las cosas no saldrán como lo planeado.

Westworld es ciencia ficción a más no poder y de hecho el terror empieza media hora antes de que termine la película. La primera hora es un viaje fantástico por las ilusiones más retorcidas del hombre en un ambiente meramente western donde los clientes pueden arremeter contra quien quieran, ser forajidos, beber whiskey e incluso pasar un buen rato en el burdel del pueblo. Las actividades principales en los “mundos” de Delos, son la violencia y el sexo. Los visitantes tienen permiso de excederse con lo que sea, siempre y cuando no afecten a otros seres humanos. Prácticamente eres libre de hacer lo que quieras, los adinerados hombres de negocios pagan miles de dólares sólo por seducir a una doncella o balearse con un sheriff, la verdadera naturaleza humana se expone en los tres escenarios del pasado donde no existe la moral, ni las reglas, ni la razón.

Pero como era de esperarse, nada es perfecto y la tecnología traiciona al hombre una vez más, cuando los desarrollados robots empiezan a mostrar síntomas que los caracterizan más allá de ser simples máquinas. El desastre se desata cuando los autómatas dejan de seguir órdenes humanas después de una falla en la computadora central que los libera de ser dependientes y los vuelve contra sus creadores. Es típico que las maquinas se rebelen para destruir a los hombres, pero al parecer, esta película fue de las pioneras en el tema ya que los robots se rehúsan a seguir siendo pisoteados y empiezan a crear destrucción a diestra y siniestra. Pero no sólo son los robots casi humanos, sino la tecnología en general que deja de funcionar atrapando al hombre en la dependencia que desarrolló por ella, dejándolo totalmente indefenso.

La razón para incluir esta cinta como terror, es esa presencia maligna que representan los robots prácticamente indestructibles e imparables que no se detienen hasta lograr su cometido. Sobretodo el principal y más sobresaliente; Yul Brynner, ese vaquero asesino que dispara rápidamente y siempre permanece con la mirada en blanco, haciendo una especie de parodia o cameo a su papel en The Magnificent Seven, sólo que en vez de salvar pueblerinos y pelear contra los malos, se la pasa persiguiendo al protagonista de una manera fría y automática como después harían los famosos Terminators en las películas de James Cameron marcando una influencia indudable. El pixeleado e infrarrojo punto de vista del robot asesino también inspiraría momentos de terror en The Terminator, Wolfen o Predator. Westworld fue la primera película en mostrar este efecto donde el espectador podía presenciar la persecución dándose cuenta de que no había escapatoria (dejándonos boquiabiertos).

La enajenación es el peor enemigo de los visitantes que acuden a Westworld para comportarse como niñitos burgueses y luego ser brutalmente asesinados (pese a los intentos de los científicos por detener a las máquinas). Casi como si fuera una venganza, la tecnología se torna contra el hombre atacando sus puntos más débiles y utilizando todos los recursos que le entregó, sólo para destruirlo. Sin embargo, no es nada personal, es simplemente otro error, nada fuera de lo común, sólo otra falla humana que ocurre inesperadamente cuando creíamos tener el control absoluto y lo explotábamos de maneras estúpidas, tal vez esa pueda ser la moraleja de la película, o bien una metáfora de cómo encontramos placer en cosas inanimadas que sólo son ilusiones y sin embargo nos seducen más que la misma realidad.

Westworld junto con The Stepford Wives cambiaron la visión y el concepto de los robots para siempre, dando marcha a resultados como The Terminator, Blade Runner o Artificial Intelligence: AI y profundizando más allá de las máquinas metálicas. Aunque ya había muchos títulos de robots enloquecidos sobretodo en los cincuenta, pero aquí el aspecto del monstruo es humano, como los zombies de George A. Romero. ¿Es nuestra propia creación la que podría consumirnos? ¿Los robots representan una fría metáfora a la perdida de humanidad e identidad en la sociedad? Al ver Westworld, cada quien puede sacar su conclusión.

No hay nada como el miedo indestructible e imponente que amenaza sin dejar opción para poder sobrevivir, de eso trata esta película que sí, es ciencia ficción total, pero insisto en que crea uno de los ambientes más aterradores; el futuro, ya que éste también puede ser fuente de miedo y terror. A final de cuentas ¿qué es más aterrador que el futuro? Nada es tan incierto, eso es lo terrorífico de la ciencia ficción y de Westworld, una película pionera que primero te envuelve, te fascina y te hace decir “yo iría a ese lugar si tuviera el dinero” para después darle un giro a todo y convertirlo en una pesadilla imparable donde la estabilidad puede perderse en cualquier momento y nada es lo que parece ¡Excelente cinta! ¡Todo un clásico! La recomiendo a los aficionados del terror, la fantasía y por supuesto la ciencia ficción. Les garantizo que no los defraudará, porque en Westworld nada puede salir mal… salir mal… salir mal… salir mal… salir mal… salir mal…

The Stepford Wives

Posted in Terror de Género on mayo 23, 2008 by alienzombie

Escrito por: Sally Polanski

Los primeros frutos reales del movimiento feminista se dieron con fuerza a mediados de la década de los sesenta. No sólo se consiguió un avance en la liberación de la mujer a través de la vestimenta, con esas cortas y sensuales minifaldas, el uso de los hoy comunes, jeans, los cuales en esa época eran exclusivos de los caballeros o la forma de caminar, la cual era mucho más desinhibida y mostraba algo que a las mujeres les faltaba en los cincuenta: seguridad. Los cuerpos de los sesenta también eran una maravilla: mujeres saludables, con caderas grandes y cinturas pequeñas, senos libres sin cirugías, y piernas torneadas: sin duda una de las mejores décadas en la historia de la humanidad.

Sin embargo, la mayor liberación femenina de la época radicó en el perfeccionamiento y uso de métodos anticonceptivos como el condón y el DIU (Dispositivo Intrauterino), y por supuesto, la llegada (aunque de manera muy cargada) de la pastilla anticonceptiva. Estos métodos permitieron a las mujeres una vida sexual plena, sobre todo en un tiempo donde no existían enfermedades como el SIDA. Además de estos cambios, podemos sumar el trabajo de jóvenes estudiantes, quienes influenciadas por autoras como Simone de Beauvior, trabajaron para crear una conciencia sobre el rol de la mujer en la sociedad, y su búsqueda de libertad, esfuerzo que se vio reflejado en los movimientos a finales de los sesenta, como el trágico recuerdo de 1968, aquí en México.

Si las mujeres de los sesenta dieron la pauta para la liberación femenina, las mujeres de los setenta disfrutaron en gran medida de este tipo de logros. Con el declive del pensamiento hippie, no se terminó la ideología de paz y amor para las damas. Al contrario, muchas mujeres, quienes no llegaban a los cuarenta, casadas y con hijos, se negaron a permanecer como esclavas de tareas domésticas, por lo cual buscaron empleos y el sobresalir al igual que sus maridos. Sin embargo a pesar de los logros, la mayoría de los hombres seguía considerando que una mujer debía estar en la casa, hacerse cargo de los niños, la cocina, del marido, en fin, seguir siendo un ama de casa.

¿Los hombres deseaban a otra mujer? ¿Por qué esta parte de la liberación femenina no había funcionado para ellos? ¿Si hubieran podido cambiar a sus nuevas “esposas rebeldes” por perfectas “damas domésticas”, lo habrían hecho? Ese es el planteamiento central de la cinta de Bryan Forbes, The Stepford Wives (de 1975, no confundir con la versión protagonizada por Nicole Kidman, la cual no merece nuestra atención), película en la cual, a través de la novela del recientemente fallecido, Ira Levin (quien también nos brindara el libro que le serviría a Roman Polanski para crear su clásico Rosemary´s Baby, de 1968), nos damos cuenta que tal vez los hombres de los setenta, no estaban nada satisfechos con las mujeres liberadas sexualmente y con ganas de trabajar, simplemente preferían el molde de mujer cincuentera, la cual usaba faldas largas, vestidos floreados, y siempre un delantal al frente con el logotipo de: “Kiss The Cook“. Cierto o falso, el filme lo plantea bastante bien, y puede dejar a cualquier mujer en la actualidad: helada. 

La sinopsis es sencilla: la guapa e inteligente aspirante a fotógrafa, Joanna Eberhart (interpretada por el amor de Dustin Hoffman en The Graduate, Katherine Ross), se muda a petición de su esposo, Walter, al tranquilo y bello pueblo de Stepford. Desde el inicio Joanna notará que todas las mujeres se comportan de manera muy extraña: siempre están arregladas, nunca se quejan, no opinan sobre ningún tema que no sea cómo quitar manchas, el arreglo de la casa y recetas de cocina. Al sentimiento de Joanna, se unirá Bobbie Markowe, quien también llegó al lugar por deseo de su marido, ambas se aliarán para intentar cambiar el pensamiento de las mujeres y unirse en contra de la extraña “Asociación de Hombres de Stepford“, de la cual sus dos esposos son miembros.

Conforme avanza la cinta, las dos mujeres se darán cuenta de que ninguna mujer pactará con ellas, al contrario, todas las rechazarán, de la misma forma que el esposo de Joanna, se comportará cada vez más extraño, y el cambio en una de sus aliadas, Charmaine, se hará notable, ya que pasará de ser una mujer amante del tenis y dedicada a burlarse de su marido, a una señora como todas las demás en Stepford, con vestido blanco, largo, y amante de las tareas domésticas, además de que destruirá su bella cancha de tenis. Joanna y Bobbie, comenzarán a desesperarse, incluso a pensar que han enloquecido, no ven ninguna respuesta y pierden cualquier tipo de esperanza, sin saber que se enfrentan a un problema, mucho peor, de lo que pudieron imaginarse.

The Stepford Wives, fue muy criticada en su época, se le consideró lenta, aburrida, y totalmente falsa, es decir ¿cómo es posible que en lo setenta se crea que los hombres harían algo así a sus esposas? Sin embargo, como mujer, la película te deja fría. Es decir, Joanna es una mujer inteligente, ama a sus dos hijas, es muy guapa, es amorosa con su esposo, ¿por qué éste querría cambiarla? Es muy doloroso pensar que el hombre que dice amarte, quien antes de dormir te susurra al oído: me encanta todo de ti, nunca te cambiaría nada, fuera el mismo hombre que se acercara a una sociedad machista, para crear un modelo igual a ti, sólo que…perfecto.

El retrato que logra Ross, de Joanna, es uno de los mejores hechos en películas de los setenta, por encima de trabajos más convencionales como los de Jane Fonda o Meryl Streep. Su interpretación es muy inteligente, es una mujer modelo, lo cual hace más horrible aún imaginar como su esposo desea cambiarla. La forma en la cual está manejado el relato, es tan frívolo como las mujeres de Stepford: llegas al lugar, tu marido entra a la extraña asociación, alguien dibuja tu rostro, pero arreglado, te hacen grabar una lista de las palabras y lugares donde has estado, y… el resultado es espeluznante.

El filme contiene grandes momentos de terror, dignos de recordarse: como cuando una de las Stepford favoritas ha sufrido una avería y exclama repetidamente en una fiesta: Moriré si no consigo esta receta. O cuando Joanna y Bobbie se dan cuenta del cambio en Charmaine, y vemos como su cancha de tenis es destrozada. O en la recta final, cuando Bobbie ha cambiado y se enfrenta a Joanna: Cuando me corto, sangro, exclama una desperada Joanna, antes de clavar un cuchillo en el vientre de Bobbie, quien simplemente prorrumpirá: Joanna, ¡mi nuevo vestido! ¿Cómo pudiste hacer algo así? Yo te iba a hacer un café, creí que éramos amigas, frase que repite y repite, mientras Joanna se da cuenta de lo peor, las mujeres de Stepford son ¡Robots!

Sin lugar a dudas, se trata de una gran película, quizá cuyo mayor defecto, sea no mostrar tantos detalles sobre la creación de los robots. Pero las actuaciones convincentes y momentos que en verdad provocan miedo, dejan esos detalles de lado, sobre todo por ese amargo sabor de boca que queda al final. Hoy, en un mundo donde como mujeres, creemos que la lucha por el feminismo se ha acabado y la independencia laboral de nosotras ante los hombres se ha logrado, vale la pena echar un vistazo a esta gran y poco valorada cinta de los setenta, aunque al final, como yo, quedemos paralizadas.

The Omega Man

Posted in Terror de Género on mayo 21, 2008 by alienzombie

Todos recordamos la fantástica aventura que fue Planet of the Apes en 1968 y el apocalíptico (y posible) futuro de Soylent Green en 1973. Ambas contaban con el difunto Charlton Heston, uno de los últimos grandes héroes de acción que repartía madrazos a los malos, sobre todo en las dos películas mencionadas donde representaba la parte humana y consciente de una sociedad primitiva o demasiado desarrollada. Pero hubo otra película de devastadora y poco optimista ciencia ficción. Se filmó en 1971 bajo la dirección de un tal Boris Sagal que al parecer se especializaba en televisión. Lleva el título de The Omega Man y es un clásico nostálgico que aunque es en mayoría una cinta de ciencia ficción, también tiene sus momentos de terror ya que está basada en la novela I Am Legend de Richard Matheson.

En 1975, una terrible plaga se desarrolla como producto de interminables guerras bacteriológicas y nucleares entre potencias mundiales. La población humana alrededor del planeta empieza a perecer bajo los síntomas de la bacteria o bacilo o virus. Todos menos un científico narcisista y sarcástico llamado Robert Neville, que se salva de último momento inyectándose un suero experimental que lo vuelve inmune. Al pasar dos años, la ciudad de Los Angeles queda sin señales de vida. Neville sigue ingeniándoselas para sobrevivir al devastador panorama donde no sólo debe lidiar con el aislamiento y la locura, sino con una secta de albinos mutados por el virus que se hacen llamar “La Familia” y están organizando una nueva sociedad donde todo aquello que los destruyó debe ser eliminado; la tecnología, la ciencia y por supuesto Robert Neville ¡pero no crean que Chuck se va a dejar de un montón de fanáticos ignorantes!

I Am Legend o Soy Leyenda ya se había llevado al cine en 1964 con Vincent Price interpretando magníficamente a Robert Neville. Pero Charlton Heston no lo hace nada mal, caracterizando al personaje con actitudes bruscas y burlonas, todo un sobreviviente que ya no cree en la esperanza y prefiere abrir fuego antes de hablar. Aparte aunque me duela admitirlo, Heston tiene un carisma muy contagioso que crea momentos divertidos para contrarrestar la depresión general que sufre el personaje, siempre tan agobiado y hostil. Considerado como el último vestigio de una raza defectuosa que trajo pena sobre los demás, Neville es hostigado todas las noches por los albinos encapuchados con aquel famoso llamado “Neville, come out!” por suerte tiene la tecnología a la mano superando fácilmente una catapulta con un rifle automático de mira infrarroja.

También se irán descubriendo otros personajes como una afroamericana llamada Lisa (la Eva de color) y su grupo de niños abandonados que presentan una resistencia metabólica a la influencia del virus, representando obviamente que el futuro del planeta está en los más jóvenes. No olvidemos a los miembros de “La Familia” una especie de sátira a los grupos religiosos extremistas o fanáticos que están en contra de la tecnología y los avances científicos. Por lo tanto niegan la razón y el entendimiento, ya que consideran que eso llevó al hombre a su destrucción. Queman libros, tienen “misas”, su líder es un payaso llamado Matthias, al que todos siguen y adoran como si fuera un Mesías. Tal vez sea mi imaginación, pero esto puede ser una denuncia a fanatismos estúpidos como el Ku Klux Klan o los nazis. 

Los parecidos con la novela son mínimos, de hecho The Omega Man está muy lejos de ser una adaptación fiel como fue The Last Man on Earth. Muchos la acusan de aprovecharse de la historia sólo para hacer una película de acción y no de terror, pero tiene muchos puntos a su favor como por ejemplo todos los mensajes de paz, pues se hizo después de los sesenta casi a finales de la guerra de Vietnam, podemos ver una escena al principio en la que Neville entra a un cine abandonado a ver Woodstock una y otra vez hasta aprendérsela de memoria, centrándose en los mensajes de paz y unión que daban los hippies. Esto es extraño porque tiempo después Chartlon Heston se volvió presidente de la NRA (National Rifle Association) expresándose fuertemente contra temas como la migración. Qué contradicción ¿no?

Los escenarios son posiblemente lo mejor de la película (junto con aquel mensaje de paz y amor). Antes de 28 Days Later o Night of the Comet, las calles de Los Angeles yacían totalmente vacías, pero digo ¡VACÍAS! Hay muchas escenas y secuencias que toman lugar en plena calle, con periódicos y basura recorriendo las inhabitadas aceras, automóviles volcados totalmente inservibles y oxidados, impecables cadáveres podridos, con el silencio que sólo es interrumpido por el viento soplando. Es algo admirable, pues hoy en día con una computadora eres capaz de eliminar todo y hacer una calle desolada sin complicaciones, pero antes no había esa tecnología, todo debía construirse y los sets estaban hechos con dedicación, específicamente para crear esos ambientes de miedo y desolación que ahora se han perdido.

No entiendo porque le hacen el feo a una película como ésta. Lejos de ser adaptación de la novela, funciona particularmente bien sobretodo al crear esas atmósferas de demencia  e incertidumbre. Cada personaje tiene un objetivo en la historia y todo transcurre como en una cinta de acción, pero hay algo más, un mensaje de cómo nos podemos autodestruir para después arrepentirnos cuando ya es demasiado tarde y no nos queda más que lidiar con los errores del pasado. A los fanáticos del cine viejito de acción, a los que gustan de la ciencia ficción con significado y a los que aceptan películas con dosis leves de terror, les encantará The Omega Man, pues tiene el balance perfecto entre esos tres géneros y es un viaje de identificaciones nostálgicas no solo en el aspecto cinematográfico, sino en el aspecto humano, como también experimentamos en Planet of the Apes o Soylent Green. Eso es lo bonito de la ciencia ficción, que nos pongan una situación distante para invitarnos a tomar control sobre el presente.

The Twilight Zone: The Movie

Posted in Terror de Género on mayo 14, 2008 by alienzombie

No soy un gran conocedor o fanático de aquella legendaria serie televisiva de finales de los cincuenta llamada The Twilight Zone. He visto algunos capítulos, pero no me es indiferente o relevante, aunque sí admito que tuvo un tremendo auge y muchísima influencia pero sobretodo creo que lo que más generó fueron fanáticos y aficionados que se alimentaban del misterio, de la fantasía, de la ciencia ficción y del terror.

En los ochenta se dio una crisis como la que experimentamos hoy en día; la carencia de imaginación. Así se recurrió a revivir viejos clásicos como películas de los cincuenta o adaptar series televisivas después de toda la variedad que se dio en la década anterior. Hubo algunos casos increíbles como la versión de The Fly del maestro de la nueva carne, David Cronenberg y en 1983 cuatro directores que andaban de moda decidieron entrarle a las adaptaciones retomando una de sus series favoritas y llevándola a una versión contemporánea para homenajearla y refrescarle la memoria al público que se la perdió.

Los directos que escogieron para filmar The Twilight Zone: The Movie, son geniales y como dije andaban de moda en esa época. John Landis acababa de dirigir una de sus películas más exitosas, An American Werewolf in London la sátira de los hombres lobo en la era moderna. Joe Dante también estaba en ascenso con su propio film de licántropos, The Howling de suma influencia para la visión actual de estos monstruos. George Miller dirigía a Mel Gibson en las dos primeras entregas de Mad Max (¡yeah!). Por último, estaba el colado de Steven Spielberg (en mi opinión sólo para poner el billete) que andaba hasta el culo de fama por E.T.: The Extra-Terrestrial y Raiders of the Lost Ark. Los cuatro se encargarían de representar en un solo episodio, toda una serie de acontecimientos misteriosos, situaciones fantásticas y pesadillas hechas realidad.

La trama contempla cuatro historias sin orden particular o relación entre sí. La primera es dirigida por John Landis acerca de un hombre decepcionado de la vida que desquita sus fracasos y frustraciones con los demás (racialmente hablando) hasta que algo increíble le sucede. La segunda es la más cursi ¿adivinen quién la dirige? Sí, el Sr. Spielberg y se nota demasiado que él fue responsable, trata el tema de la esperanza reflejada como niñez en un viejo asilo y una lata. La tercera es una pintoresca historia bajo la dirección de Joe Dante, caracterizada por sus personajes de caricatura y las alucinantes ambientaciones que acostumbra, relata la historia de un niño con un peculiar pero peligroso don. Finalmente la última historia cierra maravillosamente la película, a cargo de George Miller quien nos cuenta la historia de un nervioso hombre en plena crisis durante un vuelo y como sus miedos podrían convertirse en realidad, ¡el mejor segmento en toda la película!

Cada segmento expone la forma de filmar de cada realizador de una manera obvia y agradable que nos recuerda aquellos capítulos de la serie televisiva. Se nota que los cuatro eran fanáticos leales, pues reprodujeron hasta los detalles más pequeños simplificando los aspectos fundamentales de la serie en una cinta extremadamente entretenida que proporciona al espectador la mezcla perfecta entre terror, fantasía, ciencia ficción y misterio, llenando la pantalla de situaciones increíbles que desafían la imaginación humana. Aquellos aficionados a la serie no estarán decepcionados y creo que es una buena manera de introducir nuevas generaciones a lo que solía ser The Twilight Zone. Yo no crecí viendo la serie como mis padres por ejemplo, pero la película me encantó y me motivó a conocer mucho más aquel mundo fantasioso y bizarro.

Cuenta con escenas memorables como aquella introducción en la carretera obscura mientras los dos personajes discuten de las series televisivas y de pronto empieza el clásico concurso de “Hey… you wanna see something really scary?” esa parte es muuuy buena. Las escenas a bordo del avión con el desesperado John Lithgow son excelentes mientras te contagia la claustrofobia, el miedo y la curiosidad de abrir la ventanilla del avión para descubrir que hay en una de las turbinas. En el segmento de Dante también hay escenas de terror como la niña sin boca o el conejo siniestro que sale del sombrero. Creo que la única historia que no va del todo con el estilo general del film, es la de Steven Spielberg que se inclina más hacia otros aspectos como los sueños, la esperanza, la juventud y todo eso que después representaría casi idénticamente en Hook o sus colaboraciones en Amazing Stories.

El guión incluye las historias originales de Rod Serling, escritor y creador de la serie televisiva, en conjunto con Richard Matheson (autor de “Soy Leyenda”), George Clayton Johnson y Jerome Bixby, también escritores temporales de la serie, junto con otras como Star Trek y Ocean’s Eleven (la de los sesenta). Serling aparece en escenas haciendo cameos como homenaje de los directores que tanto agradecimiento le tienen por volverlos prácticamente locos con sus historias cuando eran niños. También tiene participación en la última historia como el narrador.

Aunque no es una película de terror como tal, creo que se merece una pequeña mención pues hace poco la volví a ver y me trajo muchos recuerdos de la infancia cuando la pasaban en la televisión. Lo que la relaciona dentro de este blog es la nostalgia que da volverla a ver, y aunque se hizo en una época donde la originalidad escaseaba, permanece como un trabajo esplendido y delicioso que recomiendo a todo el mundo. Recientemente salió por primera vez en DVD lo cual es una maravilla. Sin más que comentar, sólo me queda recomendar esta curiosa película que nos recuerda a trabajos que recolectaban nostalgia como Creepshow, de hecho son filmes bastante emparentados que no tienen otro propósito más que homenajear las diversas fuentes de donde surgía la imaginación que ayudó a inspirar generaciones enteras de creadores.

Friday the 13th

Posted in Terror de Género on mayo 14, 2008 by alienzombie

Dos años después de la mítica Halloween, los plagios descarados empezaron a emerger como productos inservibles y mercadotecnia en navidad. Eran películas que no copiaban la obra de Carpenter, sino las características que la hicieron famosa y la diferenciaron del resto de la manada. Aspectos como la música, los personajes (adolescentes descerebrados), las tomas (perspectiva del asesino), las muertes (generalmente con arma blanca) y hasta a los asesinos tan recurridos siempre dementes o con algún trauma, dispuestos a cumplir su venganza y derramar sangre inocente.

Si nos ponemos a decir nombres, mucha gente se puede ofender, aparte no acabaríamos pues los títulos son muchísimos incluyendo a las secuelas de Halloween que se aprovechaban de la original para lucrar con sustos baratos. En toda esta marea se dieron cosas como Sleepaway Camp o The Burning y todas esas películas que en la portada tienen la silueta del asesino o adolescentes con cara de espanto. No me malinterpreten, no creo que las slashers sean malas, de hecho las disfruto mucho y se hicieron exactamente para eso. Pero el género inventado por Hooper, Craven y Carpenter engendró cosas pésimas pero también otras curiosas como es Friday the 13th, el caso más descarado que patentó todos los clichés del cine meramente slasher, sin trama, sin muchas complicaciones y con escenas explicitas de violencia.

En nuestro país todos la recuerdan bajo el título de Viernes 13 (¡vaya! Una traducción fiel al titulo original. Qué raro) también era parte de los maratones televisivos donde los niños se reunían o los novios aprovechaban para no pagar entradas al cine. Se estrenó en 1980 relativamente antes de la ola slasher lo que la convierte en una de las pioneras, pero esto no quiere decir que sea una película original, lo valioso de Friday the 13th son los momentos de relación “telepática” entre el espectador y los protagonistas que están a punto de ser cortados en pedazos (sino fueran tan curiosos y apegados a la obscuridad, maldita sea) aquellas partes donde le dices al actor: “¡no hagas eso! ¡No entres ahí! ¡No seas estúpido!” jajaja, me pasó muchísimo cuando la vi, a cada escena les aconsejaba que no hicieran determinadas cosas, si me hubieran hecho caso seguirían vivos.

La trama es la siguiente y aunque no tiene mucha ciencia, cumple su cometido. En un campo de verano llamado Crystal Lake, ocurrieron inexplicables asesinatos en el año de 1958, desde entonces ha permanecido cerrado y los pueblerinos no lo bajan de lugar embrujado. Sin embargo, un grupo de adolescentes (junto con el antiguo dueño) deciden reabrir el lugar para ganarse una lanita y recibir niños en el verano. Pero algo o alguien no está de acuerdo con los planes y empieza a asechar a los jóvenes asesinándolos uno por uno ¿les suena familiar?.

El director es Sean S. Cunningham productor de películas de terror y director ocasional que especificó “adolescentes de comercial de Pepsi” para su película (entre ellos un joven Kevin Bacon). Repetimos la formula de los adolescentes que hacen enojar tanto a la audiencia en un intento por identificarse con ella. Supongo que aquellos personajes tan cagantes son desarrollados para que desees que se los echen, te desesperan sus actitudes, sus bromas o al menos a mí sí. Las prohibiciones no son impedimento para éstos jóvenes que se la pasan bebiendo, teniendo relaciones sexuales, drogándose, etc. El asesino de turno acaba dándoles el “merecido” que tienen por… ¿ser rebeldes? ¿O es una metáfora de la represión y falta de tolerancia a la juventud en la sociedad? ¿Una enseñanza de comportamiento? Cada quien puede tomarlo como guste, la película sólo quiere excusas para derramar sangre y mantenerte atento a la pantalla, y aunque a veces el ritmo se pierde en esta desigual trama, en general se consigue la meta de meterte suspenso y sustos (como aquel inolvidable final ¡gulp!).

La violencia se desata un poquito más, rompiendo viejas expectativas. Los efectos especiales están a cargo del mago e ilusionista del gore, el señor Tom Savini que ha matado a quien sabe cuanta gente en sus películas. En los ochenta estuvo particularmente ocupado matando adolescentes, ya que tuvo participación en muchas slashers. Las armas blancas abundan en la película, así como la técnica para ir descubriendo los diversos cadáveres cada uno con una muerte distinta y a veces ridícula. Tenemos una escena magnífica donde a una joven le entierran un hacha en medio del rostro y muchas gargantas cortadas en tono gráfico. De pronto los posibles protagonistas pueden ser víctimas y ya no sabes quien sobrevive o tiene relevancia. La única escena que me molestó fue cuando matan a una pobre serpiente partiéndola a la mitad con un machete.

Todos conocemos a aquel asesino tosco y mudo que lleva puesta una distintiva máscara de hockey. Ajá, estoy hablando de Jason Voorhees quien sorpresivamente está ausente en la primera parte de su famosa y jalada franquicia. ADVERTENCIA: SI NO HAS VISTO FRIDAY THE 13TH TE RECOMIENDO QUE DEJES DE LEER. Bien, bajo advertencia no hay engaño así que asumiendo que ya la vieron, en está entrega es la madre de Jason la encargada de asesinar a la gente, interpretada por Betsy Palmer de una manera demente y genial que nos recuerda a Anthony Perkins en Psycho. La incursión de una madre asesina me resultó algo sumamente original y lógico que salvó muchos hoyos en la trama incluso cuando sólo aparece al final relatando la historia de cómo unos irresponsables adolescentes dejaron que su hijo se ahogara. Jason aparece hasta la segunda entrega de la franquicia y a partir de ahí se convierte en uno de los monstruos más famosos en la historia del cine.

Así bien, Friday the 13th no será la película más inteligente del género, pero ciertamente cumple su promesa de darte por lo menos algo de miedo y hacerte pasar un buen rato (más si tienes palomitas y es de noche). Las escenas de violencia son más que efectivas, las sorpresas son agradables, los personajes son vacíos y no tienen mucha personalidad excepto cuando se trata de sobrevivir y gritar. La iluminación es la peor que he visto en una película, los movimientos de cámara son 100% amateur, pero, creo que mucha gente la disfrutará, porque aparte de ser la más rescatable de la saga, es un buen ejemplo del terror sencillo y sin complicaciones que nunca falla.