Friday the 13th


Dos años después de la mítica Halloween, los plagios descarados empezaron a emerger como productos inservibles y mercadotecnia en navidad. Eran películas que no copiaban la obra de Carpenter, sino las características que la hicieron famosa y la diferenciaron del resto de la manada. Aspectos como la música, los personajes (adolescentes descerebrados), las tomas (perspectiva del asesino), las muertes (generalmente con arma blanca) y hasta a los asesinos tan recurridos siempre dementes o con algún trauma, dispuestos a cumplir su venganza y derramar sangre inocente.

Si nos ponemos a decir nombres, mucha gente se puede ofender, aparte no acabaríamos pues los títulos son muchísimos incluyendo a las secuelas de Halloween que se aprovechaban de la original para lucrar con sustos baratos. En toda esta marea se dieron cosas como Sleepaway Camp o The Burning y todas esas películas que en la portada tienen la silueta del asesino o adolescentes con cara de espanto. No me malinterpreten, no creo que las slashers sean malas, de hecho las disfruto mucho y se hicieron exactamente para eso. Pero el género inventado por Hooper, Craven y Carpenter engendró cosas pésimas pero también otras curiosas como es Friday the 13th, el caso más descarado que patentó todos los clichés del cine meramente slasher, sin trama, sin muchas complicaciones y con escenas explicitas de violencia.

En nuestro país todos la recuerdan bajo el título de Viernes 13 (¡vaya! Una traducción fiel al titulo original. Qué raro) también era parte de los maratones televisivos donde los niños se reunían o los novios aprovechaban para no pagar entradas al cine. Se estrenó en 1980 relativamente antes de la ola slasher lo que la convierte en una de las pioneras, pero esto no quiere decir que sea una película original, lo valioso de Friday the 13th son los momentos de relación “telepática” entre el espectador y los protagonistas que están a punto de ser cortados en pedazos (sino fueran tan curiosos y apegados a la obscuridad, maldita sea) aquellas partes donde le dices al actor: “¡no hagas eso! ¡No entres ahí! ¡No seas estúpido!” jajaja, me pasó muchísimo cuando la vi, a cada escena les aconsejaba que no hicieran determinadas cosas, si me hubieran hecho caso seguirían vivos.

La trama es la siguiente y aunque no tiene mucha ciencia, cumple su cometido. En un campo de verano llamado Crystal Lake, ocurrieron inexplicables asesinatos en el año de 1958, desde entonces ha permanecido cerrado y los pueblerinos no lo bajan de lugar embrujado. Sin embargo, un grupo de adolescentes (junto con el antiguo dueño) deciden reabrir el lugar para ganarse una lanita y recibir niños en el verano. Pero algo o alguien no está de acuerdo con los planes y empieza a asechar a los jóvenes asesinándolos uno por uno ¿les suena familiar?.

El director es Sean S. Cunningham productor de películas de terror y director ocasional que especificó “adolescentes de comercial de Pepsi” para su película (entre ellos un joven Kevin Bacon). Repetimos la formula de los adolescentes que hacen enojar tanto a la audiencia en un intento por identificarse con ella. Supongo que aquellos personajes tan cagantes son desarrollados para que desees que se los echen, te desesperan sus actitudes, sus bromas o al menos a mí sí. Las prohibiciones no son impedimento para éstos jóvenes que se la pasan bebiendo, teniendo relaciones sexuales, drogándose, etc. El asesino de turno acaba dándoles el “merecido” que tienen por… ¿ser rebeldes? ¿O es una metáfora de la represión y falta de tolerancia a la juventud en la sociedad? ¿Una enseñanza de comportamiento? Cada quien puede tomarlo como guste, la película sólo quiere excusas para derramar sangre y mantenerte atento a la pantalla, y aunque a veces el ritmo se pierde en esta desigual trama, en general se consigue la meta de meterte suspenso y sustos (como aquel inolvidable final ¡gulp!).

La violencia se desata un poquito más, rompiendo viejas expectativas. Los efectos especiales están a cargo del mago e ilusionista del gore, el señor Tom Savini que ha matado a quien sabe cuanta gente en sus películas. En los ochenta estuvo particularmente ocupado matando adolescentes, ya que tuvo participación en muchas slashers. Las armas blancas abundan en la película, así como la técnica para ir descubriendo los diversos cadáveres cada uno con una muerte distinta y a veces ridícula. Tenemos una escena magnífica donde a una joven le entierran un hacha en medio del rostro y muchas gargantas cortadas en tono gráfico. De pronto los posibles protagonistas pueden ser víctimas y ya no sabes quien sobrevive o tiene relevancia. La única escena que me molestó fue cuando matan a una pobre serpiente partiéndola a la mitad con un machete.

Todos conocemos a aquel asesino tosco y mudo que lleva puesta una distintiva máscara de hockey. Ajá, estoy hablando de Jason Voorhees quien sorpresivamente está ausente en la primera parte de su famosa y jalada franquicia. ADVERTENCIA: SI NO HAS VISTO FRIDAY THE 13TH TE RECOMIENDO QUE DEJES DE LEER. Bien, bajo advertencia no hay engaño así que asumiendo que ya la vieron, en está entrega es la madre de Jason la encargada de asesinar a la gente, interpretada por Betsy Palmer de una manera demente y genial que nos recuerda a Anthony Perkins en Psycho. La incursión de una madre asesina me resultó algo sumamente original y lógico que salvó muchos hoyos en la trama incluso cuando sólo aparece al final relatando la historia de cómo unos irresponsables adolescentes dejaron que su hijo se ahogara. Jason aparece hasta la segunda entrega de la franquicia y a partir de ahí se convierte en uno de los monstruos más famosos en la historia del cine.

Así bien, Friday the 13th no será la película más inteligente del género, pero ciertamente cumple su promesa de darte por lo menos algo de miedo y hacerte pasar un buen rato (más si tienes palomitas y es de noche). Las escenas de violencia son más que efectivas, las sorpresas son agradables, los personajes son vacíos y no tienen mucha personalidad excepto cuando se trata de sobrevivir y gritar. La iluminación es la peor que he visto en una película, los movimientos de cámara son 100% amateur, pero, creo que mucha gente la disfrutará, porque aparte de ser la más rescatable de la saga, es un buen ejemplo del terror sencillo y sin complicaciones que nunca falla.

3 comentarios to “Friday the 13th”

  1. Crapman Says:

    fraidei de trece

  2. NO GUE FEO ES TERRORORIFICO

  3. muy boludo este filme de bajo presupuesto, excepto unas pocas escenas que lograban una sensación realista de inquietud o espanto, pero mas allá de eso, una soberana cagada

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