Westworld


Últimamente hemos reseñado mucha ciencia ficción que de alguna manera nos saca un poco de los campos del terror como género, pero consideremos que algunos de los temas tocados en ciertas películas también pueden ser inspiración de horror (y nostalgia). Éste es el caso del clásico llamado Westworld, una aventura que se convierte en pesadilla mezclando ciencia ficción, western, terror y acción, donde un futuro prometedor es el que está lleno de incertidumbres y averías.

La película está escrita y dirigida por Michael Crichton, que también es responsable de escribir un gran número de novelas entre las cuales destacan Jurassic Park y The Lost World, aparte de ejercer como realizador cinematográfico en Coma de 1978, uno de los títulos más importantes en su escasa filmografía. Westworld fue la primera gran producción que realizó junto con la Metro-Goldwyn-Mayer en 1973, un año donde la ciencia ficción estaba en plena mutación pasando de los famosísimos y clásicos monstruos cincuenteros, a temas pesimistas que mostraban otro tipo de monstruosidades mucho más apegadas a la realidad.

La compañía Delos ofrece a sus clientes una de las más grandes experiencias que cualquier ser humano pueda vivir. Se trata de un parque de diversiones (por así decirlo) exclusivo para personas adultas y adineradas, donde los visitantes pueden interactuar con tres mundos del pasado a escoger: la Europa medieval, el imperio romano y el viejo oeste norteamericano. Cada escenario es controlado y supervisado cuidadosamente por ingenieros capacitados que han reconstruido hasta el más pequeño detalle. Por otro lado, los “mundos” son habitados por robots completamente a la disposición de los visitantes, que reproducen vivamente los hechos del pasado, cumpliendo cualquier tipo de fantasía.
Peter y John pagan el caro viaje para jugar a los vaqueros en el mundo del oeste, pero debido a “fallas técnicas”, las cosas no saldrán como lo planeado.

Westworld es ciencia ficción a más no poder y de hecho el terror empieza media hora antes de que termine la película. La primera hora es un viaje fantástico por las ilusiones más retorcidas del hombre en un ambiente meramente western donde los clientes pueden arremeter contra quien quieran, ser forajidos, beber whiskey e incluso pasar un buen rato en el burdel del pueblo. Las actividades principales en los “mundos” de Delos, son la violencia y el sexo. Los visitantes tienen permiso de excederse con lo que sea, siempre y cuando no afecten a otros seres humanos. Prácticamente eres libre de hacer lo que quieras, los adinerados hombres de negocios pagan miles de dólares sólo por seducir a una doncella o balearse con un sheriff, la verdadera naturaleza humana se expone en los tres escenarios del pasado donde no existe la moral, ni las reglas, ni la razón.

Pero como era de esperarse, nada es perfecto y la tecnología traiciona al hombre una vez más, cuando los desarrollados robots empiezan a mostrar síntomas que los caracterizan más allá de ser simples máquinas. El desastre se desata cuando los autómatas dejan de seguir órdenes humanas después de una falla en la computadora central que los libera de ser dependientes y los vuelve contra sus creadores. Es típico que las maquinas se rebelen para destruir a los hombres, pero al parecer, esta película fue de las pioneras en el tema ya que los robots se rehúsan a seguir siendo pisoteados y empiezan a crear destrucción a diestra y siniestra. Pero no sólo son los robots casi humanos, sino la tecnología en general que deja de funcionar atrapando al hombre en la dependencia que desarrolló por ella, dejándolo totalmente indefenso.

La razón para incluir esta cinta como terror, es esa presencia maligna que representan los robots prácticamente indestructibles e imparables que no se detienen hasta lograr su cometido. Sobretodo el principal y más sobresaliente; Yul Brynner, ese vaquero asesino que dispara rápidamente y siempre permanece con la mirada en blanco, haciendo una especie de parodia o cameo a su papel en The Magnificent Seven, sólo que en vez de salvar pueblerinos y pelear contra los malos, se la pasa persiguiendo al protagonista de una manera fría y automática como después harían los famosos Terminators en las películas de James Cameron marcando una influencia indudable. El pixeleado e infrarrojo punto de vista del robot asesino también inspiraría momentos de terror en The Terminator, Wolfen o Predator. Westworld fue la primera película en mostrar este efecto donde el espectador podía presenciar la persecución dándose cuenta de que no había escapatoria (dejándonos boquiabiertos).

La enajenación es el peor enemigo de los visitantes que acuden a Westworld para comportarse como niñitos burgueses y luego ser brutalmente asesinados (pese a los intentos de los científicos por detener a las máquinas). Casi como si fuera una venganza, la tecnología se torna contra el hombre atacando sus puntos más débiles y utilizando todos los recursos que le entregó, sólo para destruirlo. Sin embargo, no es nada personal, es simplemente otro error, nada fuera de lo común, sólo otra falla humana que ocurre inesperadamente cuando creíamos tener el control absoluto y lo explotábamos de maneras estúpidas, tal vez esa pueda ser la moraleja de la película, o bien una metáfora de cómo encontramos placer en cosas inanimadas que sólo son ilusiones y sin embargo nos seducen más que la misma realidad.

Westworld junto con The Stepford Wives cambiaron la visión y el concepto de los robots para siempre, dando marcha a resultados como The Terminator, Blade Runner o Artificial Intelligence: AI y profundizando más allá de las máquinas metálicas. Aunque ya había muchos títulos de robots enloquecidos sobretodo en los cincuenta, pero aquí el aspecto del monstruo es humano, como los zombies de George A. Romero. ¿Es nuestra propia creación la que podría consumirnos? ¿Los robots representan una fría metáfora a la perdida de humanidad e identidad en la sociedad? Al ver Westworld, cada quien puede sacar su conclusión.

No hay nada como el miedo indestructible e imponente que amenaza sin dejar opción para poder sobrevivir, de eso trata esta película que sí, es ciencia ficción total, pero insisto en que crea uno de los ambientes más aterradores; el futuro, ya que éste también puede ser fuente de miedo y terror. A final de cuentas ¿qué es más aterrador que el futuro? Nada es tan incierto, eso es lo terrorífico de la ciencia ficción y de Westworld, una película pionera que primero te envuelve, te fascina y te hace decir “yo iría a ese lugar si tuviera el dinero” para después darle un giro a todo y convertirlo en una pesadilla imparable donde la estabilidad puede perderse en cualquier momento y nada es lo que parece ¡Excelente cinta! ¡Todo un clásico! La recomiendo a los aficionados del terror, la fantasía y por supuesto la ciencia ficción. Les garantizo que no los defraudará, porque en Westworld nada puede salir mal… salir mal… salir mal… salir mal… salir mal… salir mal…

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