Blood Feast


Durante los sesenta se inició una de los subgéneros del cinema más desconocido, pero también importante. Se trataba de películas que abusaban de aspectos llamativos como la acción, los desnudos, los clichés, la violencia, los balazos, las persecuciones en auto, que a final de cuentas terminaban siendo entretenidas con un presupuesto menor al de una B movie. Eran, y son conocidas como el cine de explotación o exploitation films que como las películas de serie B, trataban de hacerse un lugar comercial bajo las reglas de bajo presupuesto ofreciendo a la audiencia escenas y situaciones que no podían conseguir en otras películas, ya que en esas épocas el cine comercial seguía lleno de tabúes y restricciones (a excepción de las producciones europeas).

Herschell Gordon Lewis es uno de los nombres más comunes en las llamadas exploitation films, prácticamente fue de los pioneros en generar dinero con este tipo de producciones modestas y la mayoría de las veces olvidadas. A principios de los sesenta, H.G. Lewis buscaba una forma fácil de hacer dinero después de haber invertido en un sin fin de negocios. Un amigo suyo, David F. Friedman (después productor de exploitation) le aconsejó intentar el negocio del cine, Lewis tenía una facilidad para la producción y fácilmente se adaptó a la cámara. Sin embargo, no abandonó su propósito inicial, y se dedicó a hacer películas de mujeres encueradas que jugaban con pelotas de playa. Su idea y su descaro funcionaron, pero las producciones de ese tipo sobraban, entonces no resultó muy innovador. Lewis y su compañero decidieron ofrecerle a la audiencia una nueva experiencia que fuera innovadora, inolvidable y generara mucho dinero. Así fue como nació Blood Feast, la película que prácticamente inauguró el género gore, la que influenció millones por venir (aún hoy en día) la que empezó el splatter, las mutilaciones y todos esos clichés sobreexplotados.

Lewis solía decir que las personas en las películas no morían de una manera realista, así que decidió plasmar el sufrimiento y lo explicito de un asesinato en la pantalla (aparte de que quería volverse rico) pues bien, ahora Lewis no sólo es un magnate, sino que ha sido apodado el padre del gore, un director de culto, el señor de la sangre, el hombre que lo inició todo, el que rompió con el terror “convencional”, sea como sea, el hombre niega esa reputación diciendo que sólo lo hacía por el dinero. Cualquiera que sea la razón, sus películas fueron una influencia para miles de realizadores temerosos a ser censurados por mostrar la violencia tal y como es. Sin embargo, esa influencia se empezaría a notar pasando los sesenta y también con la ayuda de otro tipo de violencia como los films de Sam Peckinpah o George  A. Romero.

En fin, empecemos con la película. Blood Feast es tal y como lo indica el título, un festín de sangre y mutilaciones hechas bajo el mínimo presupuesto pero con originalidad e ingenio (nada parecido se había hecho antes en el cine). La trama se le ocurrió a Lewis mientras residía en un hotel contemplando una reproducción de la esfinge egipcia y es más o menos la siguiente. Algún maniático desquiciado está asesinando mujeres jóvenes y bellas despojando a cada víctima de alguna parte del cuerpo. La policía no logra dar con el asesino que continúa su frenesí de mutilaciones y desmembramientos. Pero la respuesta podría estar en un sangriento ritual egipcio para revivir a una antigua diosa. Creo que esa es toda la trama sin involucrar a alguno de los personajes, ya que ninguno tiene mucha relevancia, nadie parece tomarlo en serio, las actuaciones son casi amateur pero muy, muy divertidas (como en Bad Taste o Dark Star) no hay misterio o sutileza en la trama de Blood Feast, en el primer asesinato se revela al espectador quien es el asesino, después sus motivos para asesinar, después como lo van a capturar, lo único que se puede esperar es otra víctima sin ojos, sin lengua o con la pierna cortada.

El ritmo de la película es algo tedioso, porque ya sabes quien es el asesino y que va a pasar. Poco a poco vas descubriendo partes de la trama que podrían ser consideradas “importantes” pero recordemos que Lewis no quería una película inteligente, no, quería una película entretenida y asombrosa, vaya que lo logró porque en Blood Feast siempre estás pendiente del morbo, del próximo crimen. Aparte cuenta con elementos muy divertidos como el propio asesino que siempre camina cojeando y tiene una mirada psicópata. La mayoría de las ambientaciones nos recuerdan films anteriores del autor, abundantes en hoteles, piscinas, suburbios con aquellas hermosas mujeres sesenteras en coloridos bikinis acechadas por un demente. Más adelante, todo lo impuesto por Lewis se retomaría en los famosos giallos italianos, en los films de tortura (como esa basura de Hostel , guacala) y pues, en los films de explotación en general, que por eso son tan famosos (Caligola, Ilsa, She Wolf of the SS, Cannibal Holocaust) también las slasher flicks le deben muchísimo a Lewis. Le guste o no, creó un género salvaje llamado gore.

Los efectos de maquillaje son particularmente buenos y divertidísimos, sobretodo viéndolo desde la perspectiva del tiempo. Hoy podemos encontrar películas gore totalmente graficas y realistas, pero en ese tiempo se utilizaban recursos modestos, aún así el resultado es efectivo. Recordemos la primera escena con el ojo, la pierna en el horno, la mujer sin cerebro, el ritual, los pedazos de humano en la mesa y mi favorita, la escena de la lengua. La película vio las salas en 1963 después de muchos problemas para ser estrenada. Cuando finalmente lo logró, la gente respondió de una forma extraña; la odiaron, vomitaban en los cines, se quejaban con la administración, maldecían al director. Pero, al mismo tiempo, simplemente no podían dejar de verla, de comentarla, de hacerla famosa, de hecho el éxito de Blood Feast fue nivelado por la censura y por las pequeñas productoras que pensaron “esto es un buen negocio” de inmediato se recurrió a Lewis para que hiciera otra película en el mismo estilo, ya que la primera había sido un éxito devastador, sobretodo en salas independientes y no tan comerciales donde el ciudadano promedio podía pagar el boleto.

Después de Blood Feast, Lewis siguió haciendo una infinidad de películas, algunas con éxito, otras desapercibidas. Comercialmente su nombre se forjó mucho tiempo después, pero algunos ya estaban concientes de su poder, probado una y otra vez en películas como Two Thousand Maniacs!, Color Me Blood Red, The Gore Gore Girls, The Wizard of Gore, The Gruesome Twosome e incluso una secuela de Blood Feast en el 2007 cuando se pensaba que el viejo estaba retirado en algún campo de golf. La efectividad de está película recae en las escenas y los momentos violentos, creo que es saludable estar en contacto con tu morbo de vez en cuando, así que si quieres hacerlo, tienes que ver esta película, que no sólo inauguró el gore, sino que ayudó a imponer las reglas de un tipo de cinema olvidado y muchas veces repetitivo, pero al final muy entretenido y nostálgico. Blood Feast, es para cualquier amante del terror y el gore, pero también puede ser vista por curiosos (dura apenas 70 minutos y fue filmada en nueve días) pero eso sí, espectadores escépticos y exigentes, absténganse de verla.

Una respuesta to “Blood Feast”

  1. Anónimo Says:

    que mala onda que hagan eso con las personas somo seres humanos que no entendemos que sentimos y lo que quieran..

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