Pumpkinhead


Stan Winston falleció el 15 de Junio de este año dejando un terrible vacío en la industria de los efectos visuales, ya que su nombre apareció en un centenar de títulos, algunos buenos, otros malos, pero siempre con el increíble trabajo y esmero de un hombre que creaba más que monstruos mecánicos e ilusiones por computadora, Winston creaba personajes, les daba una historia, una personalidad y los claros ejemplos son sus memorables dinosaurios mecánicos a tamaño real de Jurassic Park, o aquellos abominables e indestructibles cyborgs de Terminator 2: Judgment Day y como olvidar a Predator, aquel extraterrestre melenudo y destructivo. En pocas palabras, ese hombre era un mago ingenioso que llevó los efectos especiales a niveles ambiciosos pero posibles.

Aunque su departamento usual eran los efectos especiales, Winston también se aventuró a dirigir un film allá de 1988, basado en un poema de Ed Justin, demostrando su interés en contar historias clásicas de demonios y venganzas. Fue toda una aventura, el resultado es un film de monstruos con la receta elemental y siempre efectiva que tan bien funciona en la obscuridad y con palomitas. Una película entretenida con ideas interesantes que aunque no sean del todo originales, llaman la atención de los espectadores que esperan pacientemente ver jóvenes machacados por un demonio de más de dos metros de altura con muy mal temperamento.

La trama involucra a Ed Harley, un pacifico campesino que vive con su hijo, Billy en una remota zona rural donde se ganan la vida atendiendo un pequeño puesto de abastecimientos. Pero la paz se destruirá con la llegada de un grupo de adolescentes hijos de papi que llegan para probar sus nuevas motonetas, causando un terrible accidente que acaba con la vida de Billy. Los infames jóvenes huyen de la escena y Ed es consumido por el terrible deseo de la venganza. Las leyendas lugareñas hablan de un ser demoníaco que puede ser invocado con ayuda de una extraña anciana para que cumpla todos los deseos vengativos del hombre. Ed se embarca en un terrible pacto para poder vengar a su hijo, aunque las consecuencias de su acto sean irremediables.

Pumpkinhead es una historia sencillita que se desarrolla demasiado rápido teniendo algunos problemas de continuidad que se pueden ignorar por supuesto, ya que el chiste de la película es el terror que aparece y desaparece y vuelve a aparecer, dejando muchas cosas a la imaginación, siendo predecible en otras, muchos pueden tacharla como un film mas de terror que alguien se sacó de la manga ¡y definitivamente lo es! Por eso es una divertida mezcla de slasher flick con monstruo gigante y voraz al estilo de Alien y el típico tema de la venganza y sus consecuencias. Aparte tenemos aspectos más “folclóricos” como la leyenda que se cuenta de generación a generación, el pacto de sangre, los bosques nebulosos y tétricos con árboles retorcidos y sapos croando, la bruja ermitaña que vive en una descuidada cabaña, “olvidada por Dios” como dice en una parte.

Los sucesos que van ocurriendo cambian constantemente tu visión de los personajes y la trama llevándote de la ternura al deseo de venganza y el terror. Los adolescentes son odiosos y en cuanto cometen sus crímenes, deseas que algo malo les pase. Sin embargo, cuando vemos al demonio en la pantalla cambiamos de parecer, esto se me hace típico de este tipo de películas donde se busca mantener en constante cambio al espectador para que no experimente la misma sensación durante el transcurso de la película. Aunque se inclina a ser un film casi moral, es también como una historia de hadas o una leyenda que cuentan los niños exploradores alrededor de una fogata. Las locaciones son totalmente rurales con la típica cabaña (lugar predilecto para machacar adolescentes), los personajes son gente sencilla del campo y tal vez por eso sentimos tanta pena cuando algo les sucede, en cambio los citadinos pueden ser decapitados y aplastados hasta morir.

El monstruo, a pesar de titular la película, se muestra tímido en algunas escenas y evita mostrarse del todo, aunque podemos apreciar sus largos brazos y piernas, su gigantesco cráneo y sus afilados dientes, así como las expresiones que marcan su rostro cuando encuentra una víctima. Los diseños de Stan siempre serán recordados por ser particularmente originales, y Pumpkinhead no es la excepción, aunque no fue operado por el maestro de los FX sino pos sus asistentes, ya que él se encontraba muy ocupado detrás de la cámara. Por cierto, este curioso monstruo se ha convertido (como muchísimos más) en objeto de culto y admiración, teniendo figuras de acción, historietas y tres secuelas que por lo poco que sé, son inferiores a la original.

Lance Henriksen (Aliens, Dead Man, Near Dark) era un amigo cercano de Stan Winston y durante los ochenta tuvieron una relación laboral muy fuerte apareciendo en los créditos de las mismas películas. Supongo que por ser grandes amigos, Winston le concedió el papel protagónico a Henriksen, pero no sólo fue amistad, pues estamos hablando de un gran actor de serie B que ha encarnado muchísimos personajes en su mayoría de naturaleza obscura. En Pumpkinhead, permanece toda la película bajo la expresión de la venganza y el dolor, interpretando ni a un héroe ni a un villano, simplemente a un hombre agobiado por un deseo ciego. También aparece un peculiar actor barbudo que trabajó mucho con John Carpenter, se trata de George Buck Flower, un versátil intérprete casi siempre secundario por desgracia.

Si te gustan las películas de monstruos sedientos de sangre que gustan de esconderse en las sombras y repartir mordidas y rasguños por doquier, Pumpkinhead es un ejemplo perfecto y placentero que no te decepcionará. Por otro lado, también tiene momentos de suspenso y hasta sacrilegios (al monstruo no le agradan las cruces), como toda producción ochentera, la sangre y la violencia varían con las muertes, pero puedo adelantar que el simpático y viscoso demonio tiene una fijación por los cráneos humanos, así que ya se imaginaran el peor de los casos. Pero mejor no se lo imaginen y vean la película, aunque en nuestro país sea difícil de conseguir, en general existen pocas versiones para el público, en fin, si pueden consíganla, pero les advierto que no esperen una trama muy complicada, actuaciones mas allá de ser convincentes o una superproducción, es sólo una película para asustar audiencias y crear pesadillas. Aparte es interesante apreciar el intento de Winston detrás de la cámara, teniendo buenos resultados, sobretodo en la fotografía y las ambientaciones.

Stan Winston
1946-2008

4 comentarios to “Pumpkinhead”

  1. Esta si salio en video en españa como Pacto de Sangre

  2. Acá ni siquiera ha llegado el DVD importado. Tuve que obtenerla por métodos poco honestos😦

  3. loco manzana Says:

    yo la vi hace ya unos 8 o 10 años y nunca mas se me fueron las imagenes terribles de la cabeza esta muy buena no se arrepentiran si la miran
    +

  4. Hola,
    buen articulo! Aca les dejo uno que trata del pumpkinhead:
    http://cinebug.wordpress.com/2011/11/18/el-color-de-la-noche/

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