Archivos para agosto, 2008

Alucarda, La Hija de las Tinieblas

Posted in Terror de Autor on agosto 22, 2008 by alienzombie

Cualquiera que ya haya visto esta película, estará de acuerdo conmigo en resumirla en dos simples palabras: “histeria prolongada”. Ya que nos encontramos con un film lleno de desastres, eventos sin sentido que suceden al azar y en su mayoría, mujeres gritando histéricamente. Ya sea el audio en español o en inglés, los gritos en Alucarda no cesan y conforme avanza la película anhelas conseguir algunos minutos de silencio. Aunque este tampoco es nuestro aliado y a veces también aparece de más, creando prolongados y tediosos momentos.

Los fanáticos especializados del género la califican como una Nunsploitation, que vendría a ser un film de explotación centrado en el tema de las monjas y los monasterios. Films que tengo entendido son generalmente de toque erótico para crear controversia con los “contrastes” de la religión y la sexualidad. Pero por más que traten de profundizar, al final siempre son puramente exploitation. El caso de Alucarda es algo irregular, pues aunque sí vemos escenas de desnudos y algunos actos sexuales, parece haber una trama que le tira más al suspenso y al terror gótico al estilo mexicano.

El director responsable se ha vuelto de culto a pesar de su escasa filmografía y su poco reconocimiento. Se trata de Juan López Moctezuma, viejo colaborador de Alejandro Jodorowsky y representante del cine de terror mexicano moderno (junto con Taboada). Sus películas fueron The Mansion of Madness en 1973. Mary, Mary, Bloody Mary en 1975. To Kill a Stranger en 1985, y la misteriosa El alimento del miedo de 1994. Todos y cada uno de sus films se han vuelto joyas que los fanáticos más extravagantes y curiosos buscan hasta debajo de las piedras. Se me hace muy curioso que sus films gocen de renombre porque nadie los conoce, qué irónico.

Alucarda es su film representativo y desgraciadamente el único que he visto :(. La trama esta llena de tintes 100% mexicanos como la representación de la religión y la narración de leyenda. Justine es una jovencita que acaba de quedar huérfana y es acogida por un tétrico y viejo convento donde conoce a su nueva y extraña compañera de cuarto, Alucarda, la joven que hace la diferencia vistiéndose totalmente de negro en un lugar donde todos van de blanco. Alucarda es una joven sumamente libre que adora la naturaleza, sin embargo tiene severos problemas con las autoridades del convento debido a sus inusuales comportamientos. Pronto Justine y Alucarda se volverán buenas amigas, pero eventualmente tras abrir un extraño féretro dentro de unas ruinas, los eventos sobrenaturales no se harán esperar y la personalidad de Alucarda empeorará obligando a Justine a decidir entre el bien o el mal.

Aunque el tema de la película se centra en los ritos y la adoración al diablo, esta película queda aparte de los clásicos satánicos como The Omen o Rosemary’s Baby, ya que trata el tema desde un punto de vista más pagano y arcaico como ciertas producciones inglesas de los setenta (Blood on Satan’s Claw, The Wicker Man, The Devils) pero, además mezcla las características del cinema de explotación (un poquito de gore y lesbianismo). De hecho su parecido con la infame Mark of the Devil, la hizo pasar como si fuera su tercera parte (aunque dicho filme sólo tuvo una secuela oficial).

Con obvias referencias a Carrie y una influencia tremenda del ligamiento del vampirismo, la brujería y el satanismo que maneja Mario Bava en La Maschera del demonio, esta película no parecería tan original, ni llamativa, pero de nuevo, creo que es un ejemplo indispensable para apreciar como se hacían películas de terror en otros países (incluso para la gente de México resulta extraña). Cuenta con los elementos más descarados de una película satánica: posesiones, blasfemias, sacrilegios, orgías diabólicas, pactos de sangre, violentos exorcismos y gitanos que aparecen espontáneamente de la obscuridad.

Definitivamente sentí un mensaje en contra del autoritarismo católico que siempre se ha impuesto en México. Resulta metafórico que el diablo busque las mentes de los jóvenes, en este caso huérfanas que no tienen otra dirección más que la impuesta: Dios, el camino de Dios, todos en el convento parecen estar conformes y felices con las reglas que dictan los padres, con los comportamientos que hay que seguir, etc. Pero el diablo ofrece más que eso, representa rebeldía, libertad (de expresión en este caso), conocimiento de tu naturaleza, es un asunto muy liberal que podría sonar ridículo, pero en la película se nota muchísimo. También hay una crítica a los crímenes de la inquisición y la ignorancia del clero.

El tema del bien y el mal resulta algo ambiguo la verdad, pues pierde el sentido metafórico cuando se manifiesta (como la lluvia de sangre o la destrucción del convento) al final vienen las típicas elecciones, las demostraciones de quien hacía el bien o quien hacía el mal, pero bueno, es un filme de fantasía y se le perdona. Encontré un parecido con otro film de Bava llamado Operazione paura o Kill Baby, Kill de 1966. Mi relación se basa en las ambientaciones góticas de época, los escenarios desolados y rústicos, pero sobretodo en el empleo de figuras inocentes para asustar a la audiencia (como muchos años más tarde en Ringu y todas esas J-Horror).

ADVERTENCIA: Si no has visto la película te recomiendo que no leas este párrafo: sobre advertencia no hay engaño. Me parece algo curioso que la película empiece mostrándote a la posible protagonista, Justine, quien después enferma y eventualmente muere para dejar la acción sobre una de las monjas y el doctor que visita el convento. Pero a pesar de sus actos heroicos o su toma de control sobre los protagónicos, el papel principal pertenece a Alucarda, la “niña” diabólica quien con una simple mirada puede encender en llamas a una pobre monjita o destruir cruces telepáticamente. La joven actriz encargada de interpretarla (Tina Romero) hizo muy, muy bien su papel y será recordada por siempre en aquel bombacho y polvoriento vestido negro.

En conclusión, si te gusta que el diablo se burle de los ignorantes clérigos y sus fetiches inservibles, Alucarda no te defraudará, pero ten en mente que no es un filme como la mayoría que abarcan esos temas. De preferencia vela con tiempo y sin prisas, pues puede tornarse un poco tediosa. Después de verla puedes quedar algo sorprendido (como yo) porque no es una mala película y en esta época donde ya nada es original es agradable encontrar películas como esta, películas que trataban de crear su propia estética y visión. Muchos la consideran “rara” pero es un filme bastante sencillo y modesto, su rareza radica en el hecho de pensar que es una película satánica hecha en México.

Más Negro que la Noche

Posted in Terror de Autor on agosto 20, 2008 by alienzombie

¿Cine de terror mexicano? Sé que la pregunta puede sonar extraña, pero dentro de los anales del cinema nacional, SÍ hubo cine de terror, ya fuese El Santo enfrentándose a cualquier tipo de adversario monstruoso o las “versiones” mexicanas de historias clásicas de vampiros o Frankenstein. La mayoría de las producciones tenían como objeto nacionalizar películas clásicas cuyo éxito fue decisivo en México, como La Momia azteca o El Vampiro de Fernando Méndez, quizá el ejemplo más claro del cine de terror mexicano de los cincuenta. También podemos citar películas como La Maldición de la Llorona, El Espejo de la bruja o El Barón del terror que se estrenaban en los sesenta manteniendo al género vivo.

Pero cuando las producciones internacionales de terror empezaron a abandonar las tendencias viejitas y clásicas (por ahí de mediados de los sesenta) el escaso cine de terror mexicano no se quedó atrás, y logró mezclar el avecinamiento de una nueva época con el folclore y la cultura que México tiene alrededor de lo sobrenatural, el claro ejemplo fue un visionario director llamado Carlos Enrique Taboada quien en 1968 entregaría Hasta el viento tiene miedo, una película clásica de fantasmas que no tiene comparación y ha sido ignorada por décadas (al menos fuera del país).

Taboada era un guionista y director mexicano que estaba decepcionado de la industria que lo menospreciaba. La mayoría de sus películas no alcanzaron un gran éxito y aunque tiene una filmografía abundante, sus trabajos más reconocidos son la llamada tetralogía del terror que empieza con Hasta el viento tiene miedo en 1968. El Libro de piedra en 1969. Más negro que la noche en 1975 y la que podría ser su obra más famosa Veneno para las hadas en 1984. Taboada es recordado como uno de los pocos directores de género en México junto con Juan López Moctezuma, aunque actualmente tenemos al magnífico Guillermo del Toro.

Pero vayamos a Más negro que la noche, una película llena de atmósferas macabras donde la realidad puede perder el sentido con sólo tronar los dedos. El argumento fue escrito por el mismo Taboada e involucra a un grupo de felices amigas de aspecto setentero. Ofelia, que vendría a ser como la líder del grupo, acaba de heredar una tétrica casona de su Tía Susana que recientemente falleció dejando la herencia a su sobrina. Pero, hay una condición, Ofelia tendrá la casa siempre y cuando acceda cuidar a un gato llamado Bécquer al que Susana tenía un cariño infinito. Ofelia se muda con sus amigas a la vieja casona donde no sólo Bécquer representa un misterio. Las voces, los llamados y las apariciones no tardarán en asediar a las jóvenes.

Vaya que estamos lidiando con un film de calibre poderoso. Taboada utiliza brillantemente la obscuridad y el silencio para crear suspenso. La casa en sí es un escenario desolado, antiguo y tétrico, como una típica casa embrujada pero localizada en medio de la ciudad. Tiene el típico candelabro, chimenea, sótano y el fantasmagórico cuadro de la sonriente tía Susana colgando de la pared. Definitivamente una casa donde no habitaría alguien cuerdo. También está Sofía, la camarera pálida, delgada y malhumorada que siempre frunce el ceño y camina como un fantasma.

Los personajes femeninos parecían ser los favoritos del director. En la película las mujeres son independientes y decisivas, justo cuando habían pasado las broncas estudiantiles en México y el despertar del feminismo. Ofelia y sus amigas tienen toques casi feministas (aparte de sus atuendos setenteros) se mantienen solas, trabajan y prácticamente no dependen de nadie, como aquellas chicas malas en Hasta el viento tiene miedo, creo que la escena del striptease representa mucho más que una mujer quitándose la ropa. Algo similar pasa en Más negro que la noche, el director dio libertad total a las interpretes femeninas y no se anduvo con tabúes o restricciones. De hecho, se me hizo raro ver escenas así para una película mexicana de ese entonces, me recordó un poco a las películas setenteras donde las chicas hacían siempre lo que querían (particularmente a Torso o a Black Christmas).

Los espectros, ánimas, fantasmas o como deseen llamarles tienen una participación inquietante en este film. El tratamiento de las apariciones se me hizo muy similar a las leyendas mexicanas de fantasmas, donde las almas en pena no quieren dejar a sus seres queridos o regresan porque tienen cuentas que saldar con los vivos. Es una película casi fetichista, ya que Susana le daba mucho valor a los objetos que tenía en casa, pero sobretodo a su querido gato al que llama por las noches (gulp). El fantasma se queda en el lugar donde siempre residió, a final de cuentas es su hogar y no piensa abandonarlo, pero la pregunta es ¿podrías vivir en armonía con un espectro? Tarde o temprano alguno se hartará del otro, y eso es lo que ocurre en la película.

La mejor de la película sin duda es el abominable gato Bécquer que entra por la ventana sin anunciar a nadie su presencia. Malhumorado por la muerte de su ama, Bécquer no acepta a las nuevas inquilinas y constantemente se convertirá en la piedrita dentro de sus zapatos. La casa le pertenece y siempre anda por ahí haciendo lo que le viene en gana, como una presencia del pasado que trae malos recuerdos y un amargo sabor de boca. Las protagonistas entrarán en conflicto con el animal cuando asesina al canario de una de ellas. Esa parte me recordó a Monkey Shines y a la juguetona Ella que siempre está jodiendo a las personas que le caen mal, sólo que Bécquer es un animal aún más sombrío y vengativo (ya sabemos la fama que tienen los gatos negros).

Las películas de terror gótico son muchísimas y podemos nombrar a Argento o los films japoneses de Yūrei, pero está película merece un lugar con todos aquellos estupendos trabajos ya que no se queda atrás e incluso parece más sencilla y efectiva que la mayoría de películas de fantasmas. Los elementos que crean momentos de tensión pueden ser pequeños sonidos, un eco en la obscuridad, un lamento, un objeto, cosas sencillas que aún no me imagino como podrían llegar a asustarte, supongo que el director les da un significado único y espeluznante (no se pierdan las agujas de tejer). Algo que también funciona es el punto de vista de los personajes. Un punto de vista “realista” y escéptico que no acepta circunstancias sobrenaturales, convence finalmente al espectador poniéndolo en un debate (como en The Shining).

Lamentablemente ya se hizo un remake de Hasta el viento tiene miedo y se prepara uno de El Libro de piedra. Las malas lenguas dicen que también se prepara otro de Más negro que la noche lo cual me hace enojar muchísimo, aunque tal vez ayude a que más personas conozcan este esplendido film de suspenso y terror con sutiles espantos e inquietantes secuencias. El DVD está disponible a un precio razonable, si eres un seguidor abierto del terror y te interesa ver que no sólo se hizo en Estados Unidos, Italia y Japón, te recomiendo que le des una ojeada a esta película de terror mexicana que te sorprenderá y obviamente te asustará. Hace mucho tiempo que una película no me asustaba como hizo esta. Pero, si eres escéptico y exigente mejor ni te le acerques. Tampoco la recomiendo si sufres de ailurofobia.

Bay of Blood (Reazione a catena)

Posted in Terror de Autor on agosto 20, 2008 by alienzombie

El giallo italiano tuvo sus raíces más o menos por 1963 cuando el maestro Mario Bava entregara un obscuro thriller que hace referencias a Hitchcock hasta en el título: The Girl Who Knew Too Much (La Ragazza che sapeva troppo) película considerada como el primer giallo y no es de sorprender pues el mismo Bava entregaría más tarde Blood and Black Lace en 1964 y Hatchet for the Honeymoon en 1970. De mediados de los sesenta a principios de los setenta, los giallos se darían bajo muchas direcciones como el caso de Paolo Cavara, Massimo Dallamano, Sergio Martino, Lucio Fulci y por supuesto, la revelación, Dario Argento con The Bird with the Crystal Plumage.

Aunque este subgénero ha gozado de muchísimo éxito y seguidores, se ha ido perdiendo poco a poco dejando como único heredero a Dario Argento, quien a pesar de todo sigue haciendo giallos y aunque hay algunos por ahí que también le entraron (Lamberto Bava, Michele Soavi) estos violentos thrillers italianos están prácticamente extintos (por fortuna no les pasó como a las slashers americanas que se han degenerado a niveles impresionantes).

En aquellas épocas en las que el giallo dominaba las pantallas, se vieron muchísimas muertes así como se resolvieron muchos misterios, y esa es la formula para tener un buen giallo: muerte y misterio (aparte de mujeres semidesnudas dispuestas a ser asesinadas) aunque empezaron como películas básicamente thriller y de misterio, poco a poco fueron cayendo en la explotación y el splatter.

Mario Bava posiblemente es el nombre más importante del fantástico italiano junto con Dario Argento y Riccardo Freda. Representa una tremenda transición entre estilos a la hora de hacer terror, ya sea gótico, thriller o gore. Su carrera estuvo plagada de títulos y cada uno tiene algo distinto que lo caracteriza de los demás. Y aunque fue un cineasta reconocido mundialmente, su reputación se manchó de sangre y repudio en 1971 cuando entregó lo que ahora se ha convertido en un clásico. Estoy hablando de la infame Reazione a catena que se traduce como “reacción en cadena” aunque la mayoría la conocemos como Bay of Blood tal vez la película que impuso las reglas del splatter junto con Blood Feast y Night of the Living Dead.

La trama involucra el asesinato de una condesa por su propio marido quien después también es asesinado en plena escena del crimen. Los residentes de una tranquila bahía piensan que todo fue un suicidio, pero resulta que la condesa tenía en sus manos el poder sobre la bahía, un lugar explotable y de atracción turística. Los residentes harán todo lo posible por quedarse con la herencia de la condesa, aunque las cosas se compliquen con la llegada del típico grupo de adolescentes descerebrados que buscan diversión. Las relaciones entre los residentes de la bahía irán presionándose poco a poco hasta producir una masacre en cadena para decidir quien tendrá el control sobre la bahía de sangre.

Bay of Blood es una de esas películas donde la trama es muy espontánea y hasta puede resultar engañosa. Comenzamos con el asesinato de la condesa para después ir descubriendo que todos tienen un interés personal por la bahía. Los personajes tienen ambiciones variadas y hasta inusuales. Tenemos al codicioso agente de bienes raíces y su ingenua amante. Un entomólogo y su esposa “gitana” que lee el tarot. La tacaña hija de la condesa y su fiel marido. El hijo ilegitimo de la condesa que sobrevive en la bahía como pescador y finalmente los cuatro adolescentes. Todos (a excepción de los jóvenes) son residentes de la bahía, pero cada uno la ve con ojos distintos bajo prejuicios personales.

Bay of Blood no gozó de mucho éxito comercial a pesar de sus fuertes escenas de violencia, la encantadora banda sonora y los agradecidos desnudos femeninos. En Italia fue prácticamente ignorada, en Inglaterra fue censurada y enviada a la infame lista de los video nasty. Pero en Estados Unidos tuvo un pequeño rincón pues en los setenta se apreciaba muchísimo el cine de explotación por allá. Hasta tuvo cierta “promoción” cuando la apodaron la segunda película calificada V de violencia (la primera fue la alemana Mark of the Devil) aparte también se le conoció como una secuela a The Last House on the Left incluso cuando esta fue un año después.

Bava era conocido por ser un perfeccionista con sus films. Durante la producción de Bay of Blood, se les agotó el dinero ya que el presupuesto era mínimo, así que tuvieron que ingeniárselas para engañar a la audiencia usando todo tipo de trucos, sobretodo en cuanto a crear paisajes y escenarios que ni siquiera estaban ahí. Las malas lenguas dicen que Bava nunca estaba contento con las películas que hacía. Cuando tenía el resultado final y lo veía, lo renegaba y decía que había quedado mal, esperemos que no haya sido el caso de esta película.

Los efectos especiales son la parte más ambiciosa (y seguro costosa) de esta cinta. Corrieron a cargo de uno de los maestros menos reconocidos de la industria de efectos especiales. El señor Carlo Rambaldi quien trabajó muchísimo matando personas en giallos y exploitations italianos, pero también ayudó a darle vida a Alien, King Kong o E.T. Y es que los efectos gore en Bay of Blood son de los mejores que se puedan ver en una cinta de principios de los setenta. Desde una garganta cortada hasta dos personas ensartadas con una lanza, la película está llena de sorpresas a la hora de morir, algo que definitivamente influenciaría a las slashers americanas.

Hablando de influencias, Bay of Blood, se considera como la película pionera en el género que engendraría las slashers. Cuando la ves, reconoces muchos aspectos que más tarde se verían en películas como Friday the 13th o Halloween, Bava definitivamente se adelantó a su época (como hizo Herschell Gordon Lewis en Blood Feast y The Wizard of Gore) pero esta película no sólo tiene muertes y exhibiciones de violencia, creo que también tiene un mensaje valioso en contra de la codicia y los caprichos que los seres humanos tienen, así como los prejuicios erróneos que tenemos contra la naturaleza e incluso contra nuestra naturaleza. Pocas slashers podrían tener una trama tan astuta y un mensaje escondido bajo la manga.

Para terminar, me gustaría volver a expresar que Bay of Blood es una película naturalista que se manifiesta en contra de los caprichos del ser humano moderno. Pero también es un festival de rostros cortados por la mitad, gargantas cercenadas, decapitaciones, estrangulaciones y demás técnicas de asesinato que a Mario Bava le salían tan bien. Aunque se va más del lado slasher que del giallo, marca una frontera que ahora ya se ha cruzado más de dos veces, pero sin duda fue fuente de inspiración para muchísimos cineastas. Así que si les gustan los misterios casi de novela negra o film noir, y aparte les gusta la violencia más explicita y bien recreada en pantalla, Bay of Blood es un film que no los defraudará y se quedará en sus mentes como un trabajo pionero y original.