Archive for the Terror de Género Category

The Puppet Masters

Posted in Terror de Género on diciembre 30, 2008 by alienzombie

Hay películas de ciencia ficción que funcionan, y otras que de plano lo intentan y cuentan con todo, pero fallan inexplicablemente. Este es el caso de una película poco citada o recordada debido a que pasó desapercibida por la poca dedicación que tuvo. Me refiero a The Puppet Masters adaptación de la novela homónima de Robert A. Heinlein que ya se había llevado a la pantalla en 1958 de manera no oficial como The Brain Eaters. Un film que (tengo entendido) decepcionará a los fanáticos de la novela que es similar a The Body Snatchers, otra novela de ciencia ficción que involucra invasores parasitarios y connotaciones sociales.

Siendo un fanático del cine que contiene alienígenas hostiles amenazando a la raza humana, me sentí obligado a ver este título y lo hice con grandes esperanzas incluso cuando las pocas críticas que encontré no auguraban nada bueno. Las ignoré y conseguí la película. Confieso que con cada cosa que uno ve, The Puppet Masters resulta un film tranquilo, predecible y pasable, que desgraciadamente se te olvidaría con facilidad si no le encuentras un lado positivo, así que decidí dedicarle una reseña para al menos tenerla presente y darle un poco de relevancia.

Un grupo de agentes especiales del gobierno Americano es enviado a investigar un pequeño pueblo en Iowa donde según imágenes captadas por satélite, un OVNI acaba de aterrizar. Los residentes del área han montado un escenario y cobran a las personas para ver la presunta nave. Sin embargo, los agentes (supuestamente disfrazados de turistas) descubren que todo es un elaborado engaño por parte de los huéspedes alienígenos que se han ido apoderando de los habitantes del pueblo desde que aterrizaron. Los agentes serán atacados por los nuevos inquilinos que bajo su disfraz humano se han apoderado del poblado por completo.

puppet_01

El poblado es puesto en cuarentena, pero uno de los bichos logra colarse entre los agentes del gobierno mandando un cargamento de huevos e infectando a varios miembros. Después de un atentado mayor contra el mismísimo presidente, se toma acción federal y el ejército es desplegado para combatir a los bichos mientras los científicos intentan descubrir una debilidad en el enemigo que se multiplica rápidamente.

La película empieza muy bien con la inusual llegada de la nave y algunos inesperados momentos que ayudan a crear la atmósfera de incertidumbre. Después se nos presentan a los personajes y el espectador divisará a los héroes evidentes. Así la situación se plantea y el problema de los parásitos es establecido junto con algunos tiroteos, persecuciones y más momentos inesperados. Sin embargo, después de los primeros cuarenta minutos todo empieza a decepcionar, desmoronarse y caer en lo ridículo. No puedo contarlo tal cual porque significaría contar el resto de la película.

Donald Sutherland sobresale entre el elenco de desconocidos (aunque hay varios rostros conocidos en la serie B) e interpreta el papel de… Donald Sutherland en una mala película. Eric Thal tiene el papel protagónico y aprovecha constantemente para enseñar los músculos. La dirección está a cargo de un tal Stuart Orme y el guión está firmado por Terry Rossio y Ted Elliott, guionistas en constante coalición, responsables de guiones para Godzilla, Shrek, Pirates of the Caribbean entre otros éxitos comerciales.

puppet_02

Curiosamente, algunos miembros de viejas películas que involucran alienígenas parasitarios poco amigables aparecen en The Puppet Masters. El más evidente es Sutherland quien combatió invasores en Invasion of the Body Snatchers de 1978. Keith David también peleó aliens en The Thing de 1982. Finalmente, Yaphet Kotto, quien tiene un papel secundario y terrible incluso cuando fue uno de los últimos sobrevivientes de la Nostromo en Alien. No estoy seguro si este elenco fue elegido a propósito o simplemente cubrieron las expectativas para los personajes, aún así, las actuaciones no son muy sobresalientes que digamos.

En los noventa los efectos por computadora se empezaban a desarrollar y ya se utilizaban como alternativa para la construcción de modelos o criaturas. The Puppet Masters no es la excepción y cuenta con desagradables e inverosímiles efectos de ordenador. Por otro lado, los parásitos o “caracoles” como les llaman en la película, son probablemente lo que mejor se ve en la pantalla, incluso cuando emiten ese insoportable y repetitivo chillido. Los modelos se ven orgánicos y escurridizos, creo que son lo más decente de la película e involucran una serie de mañas que valían la pena pero casi no se explotaron.

Básicamente lo que hacen los parásitos es adherirse a la espalda del huésped humano colocándose entre los omóplatos. Después proceden a penetrar el cerebro con una especie de tentáculo puntiagudo y aferrarse a la espina dorsal con ayuda de unos ganchos. De esta forma, el parásito tiene control total sobre el sistema nervioso de su víctima y lo controla asimilando su estructura genética y demás. Las víctimas tienen el típico carácter apático y frío que se maneja en este tipo de films y los bichos les proporcionan una fuerza sobrehumana. Pero, también pueden ser notados bajo la ropa y cualquier daño infligido en la víctima será inflingido en el parásito.

puppet_03

La trama es predicable, orillando al espectador a sospechar un final feliz, hollywoodense y cursi. Cuando tienes esa sensación, no te queda nada más que esperar algo interesante o curioso. Por desgracia esos momentos no abundan en The Puppet Masters y el transcurso de la película se torna tedioso, los momentos de acción y suspenso se vuelven repetitivos, e incluso es fácil deducir que va a pasar, convirtiéndose en otra simple película de corte casi televisivo a la que nunca le dedicaron mucho esfuerzo.

Un año antes Abel Ferrara había entregado su versión o mejor dicho, visión de los famosos invasores de cuerpos en Body Snatchers, una película poco apreciada que ciertamente triunfa en los puntos que The Puppet Masters falla. Encontré cierta influencia y similitudes entre estas dos cintas, tal vez fue una nueva intención de traer aliens parasitarios a la pantalla, pero no resultó muy espectacular u original, pues en los noventa los efectos especiales trajeron de moda otro tipo de invasores que atacaban a gran escala con rayos y naves. Otro film noventero de aliens que traía un concepto parecido fue Species de 1995.

Sobre lo demás, la película cuenta con buenos momentos como la interfase entre el parásito y su huésped, el suicidio de una de las víctimas inyectándose aire, los niños infectados que afrontan al ejército, la comunicación de los parásitos que resulta casi graciosa, la niñita dejando huevos en el buzón, el hijo infectando a su propia madre, los momentos de tensión cuando alguien dice “quítate la playera” y una de las escenas finales en la orgía de identidades consumidas por los extraterrestres. Lástima que sean sólo escenas en una película de casi dos horas.

Aunque esta reseña no suene muy positiva y aunque este film tenga pocos momentos en verdad de terror o suspenso, creo que The Puppet Masters es lo que conocemos vulgarmente como un film “palomero” que deberías ver SÓLO si te llega la oportunidad. Si te rompes la espalda para conseguirlo como yo, tal vez puedas arrepentirte, pero si te gustan las películas genéricas de disparos, aliens, conspiraciones y final feliz, pues entonces deberías echarle un ojo. Por mi parte, recuerdo haber sentido una terrible decepción pero después de verla nuevamente me tranquilicé y llegué a una conclusión: he visto peores, y seguramente ustedes también, así que si llegan a tener la remota oportunidad de verla, considérenla como un intento fallido, no esperen algo original, sobresaliente o innovador.

Anuncios

Torso (I Corpi presentano tracce di violenza carnale)

Posted in Terror de Género on octubre 16, 2008 by alienzombie

Aunque la traducción del título original de este film vendría siendo “Los cuerpos evidencian rasgos de violencia carnal”, internacionalmente se le conoce como Torso, así que este humilde blog que siempre busca respetar los títulos originales, no es la excepción, y la dejamos como Torso. Estamos hablando de un film representativo para la ola giallo desatada por Bava y Argento que tuvo sus trabajos más finos por principios de los setenta.

Era 1973 y los giallos italianos estaban bombardeando el género de terror después de la dura introducción a la violencia extrema y el gore que Mario Bava inauguró con Bay of Blood y Hatchet for the Honeymoon, aquellas cintas de misterio y suspenso cargadas de eventos desagradables y extremos. También estuvo Paolo Cavara con The Black Belly of the Tarantula en 1971 y el propio Sergio Martino con The Case of the Scorpion’s Tail. En fin, si nos ponemos a contar cada producción italiana seguro llegaremos a muchísimos títulos. Mejor vámonos a la película.

Torso, cuenta la historia de un grupo de bellas estudiantes en Roma que se encuentran en pleno misterio debido a la reciente aparición de un asesino que estrangula y apuñala a sus víctimas, en su mayoría bellas jóvenes. Jane (interpretada por Suzy Kendall quien también participó en The Bird with the Crystal Plumage) es una estudiante de intercambio que decide trasladarse a una apartada villa en el campo junto con sus amigas para no tener que lidiar con el terror que asola el campus de la universidad. Sin embargo, el asesino tiene la misma idea y no tarda en asechar a las indefensas jóvenes que quedarán atrapadas en la incomunicada villa.

La sinopsis de este giallo es difícil de poner en pocas palabras, ya que durante toda la película se nos dan posibles sospechosos, posibles víctimas, nuevas circunstancias y ese fetichismo tan característico que poseen este tipo de films. Las pistas van variando y algunos personajes no son lo que aparentan, el misterio y la incertidumbre son los pilares básicos para no aburrir al público en la espera de descubrir al asesino. Usualmente el asesino es una grata sorpresa que el espectador había descartado, algunas veces es creíble, otras se torna ridículo.

El director, Sergio Martino ya era un experimentado del giallo en ese entonces y ahora es considerado como uno de los maestros en este subgénero. Aunque Torso fue su trabajo más famoso también filmó Blade of the Ripper y The Case of the Scorpion’s Tail en 1971. All the Colors of the Dark  y Eye of the Black Cat en 1972. The Mountain of the Cannibal God, una de caníbales en 1978 y una descarada B movie llamada 2019: After the Fall of New York en 1983. Su carrera nunca tuvo la altura de otros maestros italianos, pero su contribución a la corriente es definitiva.

Torso es una película tediosa, larga y que exagera los momentos de suspenso. Esto no quiere decir que fallé en entretener y sea una basura, pero el ritmo es demasiado lento y algunas acciones resultan irrelevantes cuando se buscaba confundir al espectador. Es típico que nos intenten engañar, después de todo es una película de misterio, pero a veces llegan demasiado lejos y hasta consigues perder el interés en algunos aspectos, buscando solamente el siguiente asesinato siempre tan detallista y particular (seamos honestos, el morbo).

Como el título original indica, esta es una película de violencia carnal y sexual, algo usual en los giallos que después retomarían las slashers americanas. La víctima femenina activa sexualmente es desnudada y ultrajada por el asesino enmascarado temático que busca venganza o lo hace para superar algún trauma. Parecería algo misógino, pero todos los giallos se aprovechan de hermosas mujeres italianas para crear momentos de shock y morbo. Según Dario Argento, las mujeres son más propicias para ser asesinadas que los hombres, debido a la belleza en contraste con la muerte, sus películas lo justifican, pero el caso de Torso es distinto y siento que la intención fue distinta, ya cada quien llegará a su conclusión.

No conviene intentar darle profundidad a algo simple. Torso, quiso tener complicaciones de más para darle significado a la historia y a los personajes, pero falló. Los personajes son genéricos y predecibles (incluso aburridos) las situaciones son ordinarias aunque se trate de resolver un crimen o huir de un asesino. Lo elemental en la película es la sorpresa final, los buenos momentos de suspenso, las hermosas chicas italianas y las sutiles escenas de violencia. Si no hubiera buscado tantas complicaciones, el resultado sería distinto aunque la historia no está nada mal escrita.

A pesar de todo es una película sin tabúes que tiene momentos memorables y de capacidad visual impresionante (como aquella orgía inicial con las muñecas y la cámara accionándose). Se burla un poco de convencionalismos italianos e introduce cosas nuevas y “prohibidas” sobretodo en el ámbito juvenil. Los personajes jóvenes son obviamente las víctimas pero tienen mucha más personalidad que los adultos y se ven envueltos en circunstancias más peligrosas y decisivas (como si ser joven fuera algo peligroso) ¿podría ser esto un dilema moral? Pues cada quien pensará lo que quiera, para mí fue una búsqueda de audiencias juveniles usando temas atractivos y prohibidos como el sexo y las drogas, digo, los sesenta recién habían acabado.

La mezcla general funciona bien, sobretodo por el final que llega a justificar algunas cosas y darles sentido a otras. Cuando lo experimentas te resulta posible y piensas “¿cómo carajos no me di cuenta?”. Tienes que ver esta película con los ojos bien abiertos porque algunos detalles son de extrema importancia, algo difícil, pues el ritmo puede fastidiarte un poco y hacerte perder detalle de algunas cosas (haya sido o no la intención del director). Es un ejemplo clásico de giallo que repite la misma fórmula pero aún así no puedes dejar de ver. Este subgénero, como todos, ha sido sistematizado e innovarlo requiere una historia confusa y desigual, que al mismo tiempo sea coherente e ingeniosa.

Aquellos que busquen mucho gore y tripas y splatter, quedarán un poco decepcionados, pues la violencia en este film es algo sutil ya sea por intención o por falta de presupuesto. Pero claro que hay escenas memorables donde serruchan miembros, apuñalan tórax, cortan gargantas, parten a la mitad con un auto, digo, por algo el título internacional es Torso. Aún así, la mayoría de estas secuencias son fuera de pantalla y funcionan de maravilla al oír el sonido del hueso humano sometiéndose a la fricción de una oxidada sierra.

Pues para terminar, me gustaría recordar la tremenda influencia que muchas películas le deben a Torso, sobretodo el género Slasher que tiene parte de sus raíces en el giallo. Noté referencias de Black Christmas por ejemplo (grupo de mujeres independientes en una casa acechadas por misterioso asesino) pero no me voy a poner a exigir homenajes ni nada, cada quien hace su película como le viene en gana y aunque Torso no haya sido muy famosa, su importancia radica en aspectos más nobles y modestos. Convertida en un clásico de culto (pero de esos muy, muy desconocidos) es una de esas películas que sirven para ejemplificar el desarrollo continuo del género de terror hacia la modernización. Un film difícil de conseguir, pero vale la pena intentarlo.

Prom Night

Posted in Terror de Género on octubre 15, 2008 by alienzombie

Escrito por: Nightmare Boy

Una de las tendencias del cine de terror norteamericano actual es la puesta al día de clásicos setenteros u ochenteros que le dieron al género carta de naturalización en Hollywood. Hacer remakes es muy común hoy día; las razones son diversas pero sin duda el dinero es la más poderosa de todas, pues explotar franquicias míticas como Friday the 13th, Halloween o Nightmare on Elm Street significa una apuesta segura para las casas productoras.

            No obstante, también significan una oportunidad de acercar a públicos nuevos, sobre todo juveniles, clásicos a los que no se tiene acceso o, simplemente, se desconocen. A veces resulta bien y las nuevas versiones funcionan mejor que las anteriores pero la mayoría de las ocasiones, los remakes solo masacran aquellos clásicos de horror. Lo único bueno que resulta entonces, es remitirnos a la película original para apreciar sus virtudes. Ese es el caso de Prom Night, cuya versión actualizada en este año es, sin contemplaciones, pura mierda.

            El filme es un raro caso de culto. Se estrenó en el año de 1980, justo después que Friday the 13th de Sean S. Cunningham inaugurara el boom comercial del slasher film, cintas en donde un asesino mentalmente desquiciado utiliza como carne de cañón a un grupo de jovenzuelos en edad de la punzada, asesinándolos con armas blancas. Hubo varias películas al respecto, pero no todas tuvieron el empuje que tuvo el filme de Cunningham, o los filmes de Wes Craven.

            No es de extrañarse, pues Prom Night, no obstante que se estrena en una época donde el género apenas mostraba sus cartas, es una acumulación de todos los clichés utilizados por importantes filmes de Tobe Hooper, Wes Craven, John Carpenter, Sam Raimi y hasta el mismo Frank Henenlotter. Pero también actúa bajo normas argumentales a las recurrirían otras películas noventeras y actuales.

            Así pues, Prom Night nos narra la historia de cuatro niños bien fashion hasta en los nombres: Nick, Kelly, Jude y Wendy. Son tan excluyentes que han creado un juego titulado El Asesino, que no es más que una retorcida versión del juego de las escondidas, con la particularidad que al sacar a un jugador de su escondite, este debe fingir su muerte. Pero a los niños se les pasa la mano y durante uno de tantos juegos, matan accidentalmente a Robin Anne Hammond, una niña freak que ansía pertenecer al popular grupo.

            Muerta la niña, los cuatro jugadores juran irse del lugar y jamás contar el suceso a nadie. Naturalmente, alguien sabe lo que hicieron (entre ellos, Kevin Williamson, quien casi dos décadas después, escribió I know what you did last summer, en la que cuatro muchachos matan a alguien que luego vuelve para vengarse). Tal como en ese filme, el testigo que presenció la muerte de Robin vuelve seis años más tarde con objeto de ajustar las cuentas.

            ¿Quién querría vengarse, si Robin Hammond ha muerto? Esa es la gran interrogante de la película, pero las posibilidades de respuesta no son muchas. Aún así, Paul Lynch juega muy bien sus cartas para medio sorprender al espectador hacia el final. Seis años más tarde, los alumnos de la preparatoria Alexander Hamilton preparan el baile de graduación. Pero los amigos de Kimberly Hammond (interpretada por una Jamie Lee Curtis explotando su trono de scream queen luego de Halloween), quien fuera hermana de Robin, reciben llamadas misteriosas anunciándoles que ha llegado la hora de jugar.

            Scream no inventó las llamadas de acechadores, de hecho Black Christmas lo hizo en 1974. Así pues, Kelly y Jude, cómplices del asesinato de Robin, reciben su respectiva llamada pero no sospechan nada, a la vez que Wendy, enemiga a morir de Kim nada más porque le bajó a Nick, su novio, prepara una broma pesada muy a la Carrie, que piensa culminar en la noche de graduación.

            Ya para rematar esta variedad de personajes, el escritor Robert Guza incluye a Lou, hermano de Kim, simple adulador de esta última, Sykes, un jardinero freak a quien se guían las sospechas en un principio, los padres de Kim, quienes lloran la muerte de Robin cada año, Sayer, un soquete bebedor, Vicky, una chica de esas que enseñan las nalgas solo por que si; y un par de investigadores que sólo dan al traste con la variada gama de adolescentes.

            ¿Qué sucede con todo esto? Que a Paul Lynch se le van los primeros sesenta minutos en presentar a los personajes, tanto que al final debe apresurar su resolución. Esos personajes estereotípicos del slasher (el bromista, el desadaptado, la bitch, el guapo, la tímida y la heroína virgen pero sensual) sirven como carnada para una persecución que el asesino hace durante el baile de graduación.

            La película entonces se torna aburrida, no nos interesa que pase con los cuatro amigos asesinos pues sabemos que habrán de enfrentarse con el matón. Deseoso, el espectador espera sus muertes pero estas no son tan prolongadas ni llenas de imaginación como aquellas perpetradas por Jason Vorhees. El director se pierde en la historia tratando de llenar los huecos argumentales, primero guiando las sospechas a Sykes, luego a un demente quemado en carne viva, Leonard Murch, quien ha escapado del psiquiátrico, y luego, entre los mismos muchachos, sin dar pistas claras.

            Para cuando el director ha decidido hacer tiempo mostrando un bailecito disco de Jamie Lee Curtis, nosotros nos preguntamos si en realidad de trata de un slasher, o peor, si veremos la mínima gota de sangre. La película en verdad esta mal escrita, mal dirigida, el encuadre está movido y la fotografía es malísima. Los pasillos oscuros de la escuela se confunden con la vestimenta negra del asesino, porque no hay principios de iluminación y cuando se llegan las muertes, la sangre, que si la hay, no se nota porque también se pierde en el fondo negro.

            Con todo esto, uno se pregunta, ¿por qué un slasher así se vuelve obra de culto? Primero, por la tendencia de los cinéfilos a ritualizar todo lo que este mal filmado porque precisamente, ese es su “valor”. Segundo, porque como amantes del género, queremos justificarlo cuantas veces sea necesario. Tercero, porque no obstante sus clichés, es fiel al modelo impuesto desde los setenta y he ahí el principal valor, pese a su estética fea, que hasta parece video digital mal transferido.

            Hacia el final, Paul Lynch apresura su resolución en un final que no debemos contar pues se trata de la mejor carta del relato. No obstante, tampoco podemos pasar por alto una manufactura casi corriente. Si decimos que Prom Night es una película de culto estamos obviando que el valor de producción de una cinta es indispensable; decir que es entretenida es sin duda la más hipócrita de las categorías pues el entretenimiento no debe ser de tan baja calidad.

            Lo que si debemos resaltar es que este filme se estrena en una década donde varios slasher vieron la luz. Happy Birthday to me de J. Lee Thompson, The Funhouse de Tobe Hooper entre otros son ejemplos de cintas que debemos detenernos a mirar pues ya se ha derramado mucha tinta sobre las famosos Friday the 13th, Halloween, A Nightmare on Elm Street. He ahí el verdadero valor de cinta como Prom Night: constituyen una alternativa a los trancazos del género. Lástima que no sean lo suficientemente bueno como para entrar en la lista de las cien mejores películas de terror de todos los tiempos. Ni soñarlo.

The Wicker Man

Posted in Terror de Género on septiembre 2, 2008 by alienzombie

El cine de terror inglés siempre ha sido tema de conversación y sorpresa debido a los ricos temas que aborda. Desde las épocas de lo mítica Hammer, los ingleses han ido renovando poco a poco sus raíces y costumbres para crear historias de terror que sobresalgan en la marea de la industria internacional. Podríamos nombrar un sin fin de películas góticas, de fantasmas, vampiros, misterio, thriller y hasta ciencia ficción. Pero existe una película que sobresale por su originalidad y concepto tan simple y bien logrado de lo fantástico. Una mezcla ingeniosa de temas religiosos, morales, existenciales y un poco de suspenso, misterio y terror. Una joya inclasificable.

The Wicker Man es una película maravillosa y llena de sorpresas que pueden parecer inocentes pero tienen algo amenazador. Fue escrita por Anthony Shaffer, guionista de dos películas inglesas de alto calibre Frenzy y Sleuth ambas de 1972. El director es un tal Robin Hardy quien aparentemente solo es responsable de este film y otro llamado The Fantasist de 1986 (qué pena). Se estrena en 1973 con un éxito moderado y algunas premiaciones, pero como en muchos casos, el paso del tiempo es el verdadero encargado de revalorar y restaurar clásicos que no brillaron en su época, pero ahora se consideran de culto.

Neil Howie, es un Sargento de policía que recibe una carta anónima donde le informan de la desaparición de una niña en una isla escocesa. El Sargento viaja a Summerisle para llevar a cabo su labor, pues es un hombre firme y honesto que cumple con su trabajo al pie de la letra. Sin embargo, al arribar se da cuenta que la gente local no es de mucha ayuda en la búsqueda de la niña y rápidamente llega a la conclusión de que la población guarda un terrible secreto que concierne a la misteriosa desaparición. Las extrañas costumbres de los lugareños pondrán al Sargento en un dilema y al mismo tiempo lo envolverán en un misterio.

La trama parte de la introducción del Sargento Howie a su arribo a la isla de Summerisle donde lleva a cabo su investigación sin perder tiempo. Pronto irá conociendo a los habitantes de la isla que mantienen una especie de culto a la naturaleza y son “guiados” por el señor de la isla. Sus prácticas irán desesperando al Sargento que no tardará en llamar “paganos” a los isleños. Poco a poco empezamos a entrar en un debate entre lo cristiano y lo pagano, Jesús y los dioses antiguos, lo real y lo ficticio, en fin, cuestiones que se irán desenvolviendo con el misterio del hombre de mimbre.

Los personajes del pueblo parecen ciudadanos ordinarios y tranquilos, pero conforme nos adentramos en su mundo, descubrimos sus diversas prácticas y creencias. Resultan algo extrañas para un inglés de la década de los setenta. A través del protagonista, somos testigos de las actividades diarias que se llevan a cabo en la isla, y es nuestra decisión determinar si son extrañas o no. Eso me encantó del film, algunas personas podrían resultar ofendidas, otras podrían considerarlo normal o fantasioso, pero en general creo que refleja un amor a la naturaleza del hombre, aunque en las sociedades modernas la moral interrumpa este tipo de cuestiones (sobretodo en el aspecto sexual).

La música ayuda a crear ese ambiente pagano de convivencia donde todos bailan y festejan. Definitivamente es un elemento importantísimo en la película, pues de ella dependen muchas secuencias y escenas. Muchas de estas están hechas a través de cantos, melodías y canciones que muestran las diferentes “ofrendas” de la gente de la isla a los dioses o simplemente sirven para narrar alguna acción y acompañar hermosas escenas sobretodo de mujeres bellas y escenarios naturales. No podían faltar las gaitas y los juegos de cuerdas, ni el piano y el coro de niñitos cantando. Un soundtrack muy folclórico y tradicional.

Edward Woodward es el encargado de representar al extremadamente cristiano Sargento Howie. Debo decir que es uno de los papeles más creíbles que he visto en una película de serie B, Woodward se lleva la película siempre ejerciendo los buenos modales, propagando la palabra de Dios, informando todo a las autoridades, un personaje que siempre quiere mantener todo bajo control y no cree en alternativas. En contraste con el protagonista y sus actitudes conservadoras, están los habitantes de la isla. Destaquemos a Christopher Lee que vendría a ser como el Señor de la isla, el que guía a los demás y organiza todos los festejos a los dioses antiguos. Lee estaba tan entusiasmado por interpretar un papel diferente, que participó gratis en el film y ayudó arduamente a su distribución (aparte lo podemos ver con una peluca). Cabe mencionar a Ingrid Pitt, una vampiresa veterana de la Hammer (igual que Lee) que interpreta un pequeño papel. Las otras dos protagonistas son Diane Cilento y Britt Ekland nos maravillan con su belleza y sus interpretaciones tan libres y sin complicaciones. Definitivamente los actores dan un sentimiento natural a la película.

El culto de los isleños es una especie de tributo a la naturaleza, al señor del mar y al señor del sol que traen prosperidad a la isla. Es “amar y temer a la naturaleza” como dice Christopher Lee. Los isleños consideraron a Jesús como un dios muerto que no podía traer vida o esperanza. Así que buscaron otro tipo de dioses, los “antiguos”, los que traían buenas cosechas, prosperidad, etc. Les rinden homenajes por medio de cantos, pequeños sacrificios y teniendo mucho sexo para demostrar a los dioses que están en contacto con sus cuerpos y que aceptan su naturaleza (o al menos así lo interpreté) cada quien podrá pensar lo que quiera después de ver la cinta. Pero es algo muy bonito y me agrada que la película tenga un punto de vista liberal y natural en una sociedad que cada vez es más cerrada.

Puede resultar casi irónico que un policía sea el ciudadano ejemplar y conservador como el que se retrata en la película. Al mismo tiempo, Summerisle está completamente asilada del resto de la civilización, sin embargo, es una comunidad sustentable y educada. Eran las épocas de la reciente represión estudiantil, las protestas, el feminismo, los hippies, pero creo que el verdadero mensaje de la película recae en la tolerancia y la libertad de expresión o creencia salpicada con toques de misticismo y fantasía, creo que por eso resulta una película única, original e inolvidable. Aparte, para 1973 es un film demasiado adelantado en materia social y expresiva.

Sin más que decir les advierto que el final es el aspecto más escurridizo del film y parecería que hay una conspiración mundial por contarlo. Por favor, si planean ver la película NO busquen enterarse antes del final porque todos lo cuentan. Vean la película y disfruten el final, aún no me explico porque todo el mundo tiene esa urgencia por contarlo, ustedes sean la excepción y no lo hagan, por favor. También háganse el favor de evitar el remake del 2006 con Nicholas Cage. Ahora que han prometido no enterarse del final ni del remake, vean esta hermosa película llena de naturaleza donde se confrontan las creencias, sentimientos y percepciones de personas distintas, que al final son seres humanos les guste o no. The Wicker Man es un film inolvidable que todo el mundo debería ver, al menos para tener una perspectiva distinta, pues simplemente es otro punto de vista. ¡Ah! Se me olvidaba decirles que intenten conseguir la versión del director con el corte original y escenas añadidas.

The Hidden

Posted in Terror de Género on julio 28, 2008 by alienzombie

1987 vio pasar grandes películas de terror como Near Dark, Hellraiser o Evil Dead II e incluso en la ciencia ficción tuvimos una de mis favoritas; Predator. Se estaba yendo la década de automóviles lujosos, avance armamentístico y detectives en persecuciones destellantes. Por suerte se encargaron de poner todo eso junto en una entretenida e interesante mezcla de suspenso, acción, ciencia ficción y terror llamada The Hidden, una película de extraterrestres parasitarios que iba un paso más allá y entregaba todo tipo de emociones desde tiroteos hasta humor.

Escrita por un tal Jim Kouf, la historia fue llevada a la pantalla por el director Jack Sholder, quien no cuenta con una carrera muy brillante dentro de los anales del género. Aunque en 1985 decepcionó a los fanáticos de Freddy Krueger con A Nightmare on Elm Street Part 2: Freddy’s Revenge, una secuela que Wes Craven se negó a dirigir. En 1982 filmó una slasher llamada Alone in the Dark, una película con comentarios divididos y Donald Pleasence entre el elenco. Después se dedicó a los films televisivos, pero fue The Hidden la película que le dio renombre e incluso le valió algunos premios.

La película arranca con el violento asalto a un banco local seguido por una persecución en Ferrari. El sospechoso es un hombre sin escrúpulos o compasión que abate cualquier obstáculo en su camino, hasta que una barricada de patrullas lo detiene a duras penas mandándolo directo al hospital. El detective Tom Beck intenta resolver el caso cuando recibe asistencia de un misterioso agente del FBI, Lloyd Gallagher, quien insiste en que el sospechoso esta en constante cambio de identidad. Pese a sus incertidumbres, Beck acabará uniendo fuerzas con Gallagher para descubrir por qué ciudadanos comunes y corrientes de pronto enloquecen y cometen crímenes ¿por qué el crimen siempre es el mismo, pero el sospechoso no?

La respuesta es obvia y la película no intenta mantenerte en suspenso sobre ello (de hecho te lo muestran en los primeros 15 minutos) una forma de vida inteligente y ajena al planeta se está colando en los cuerpos de ciudadanos y usándolos para cometer crímenes entre los que incluye robo de automóviles, robo a tiendas de servicio, atracos y asesinatos, todo al por mayor, sin escrúpulos ni tabúes. El alienígena hace lo que se le da la gana y para ello se apodera de algún ser humano hasta que el cuerpo queda tan dañado que ya no le sirve, así que opta por pasar a otro incluyendo un hombre con problemas estomacales, una stripper, un político e incluso un perro. Por eso la policía no puede encontrarlo y sólo el agente Gallagher es capaz de eliminarlo.

The Hidden es una excelente cinta de acción, ciencia ficción y terror. Las persecuciones en auto son brutales y realistas (hasta un hombre en silla de ruedas sale volando por los cielos). Los tiroteos nunca acaban y las balas varían de calibre, incluso alguien dispara una bazooka, un lanzallamas, rifles de asalto, pistolas automáticas, escopetas y subfusiles, es de esas películas donde a nadie se le acaban las balas hasta el peor momento. Aunque los tiroteos y las persecuciones en Ferraris la hagan parecer una película enteramente de acción, también tenemos el suspenso de perseguir al extraterrestre que podría cambiar de cuerpo en cualquier momento, consiguiendo momentos inquietantes como aquella secuencia en la tienda de maniquíes. El aspecto de la ciencia ficción recae en la historia del alienígena y aquella curiosa arma plateada, pero no puedo adentrarme demasiado en eso porque estaría contándoles una parte interesante de la trama.

Dentro del elenco podemos destacar a Kyle MacLachlan en el papel del agente Gallagher. Todos lo recordamos por su participación en películas de David Lynch como Blue Velvet, Dune y la serie y película de Twin Peaks donde por cierto, también interpreta a un agente del FBI. The Hidden es apenas su tercer largometraje, pero ya se notaba que era un gran actor, pues su papel es intrigante e incluso conmovedor y hace muy buena pareja con el detective Beck, interpretado por Michael Nouri. Al principio estarán en riña pues los eventos que están ocurriendo no tienen mucho sentido. Pero conforme avanza la trama (y el bodycount) formarán el típico dúo dinámico que pelea contra el mal, aunque Gallagher esconda un secreto a su compañero.

Para ser una película de fantasía que podría sonar ridícula, la crítica y el público la acogieron con cariño e incluso se adjudicó varios premios y nominaciones en cadenas de ciencia ficción. Por ejemplo, Jack Sholder ganó tres premios (incluyendo el de los críticos del festival de Sitges). En cuanto a los fanáticos de las películas de alienígenas como The Thing, Invasion of the Body Snatchers o Alien, también fue un éxito por su fresco tratamiento en el asunto de la “posesión” que estoy seguro, influenció a películas como Men in Black, The Faculty y Dreamcatcher.

Desgraciadamente no todo lo que brilla es oro y The Hidden tuvo una terrible, pero terrible secuela en 1994, The Hidden II, una descarada B movie que planeaba lucrar con su antecesora y por fortuna fracasó en el intento. Pero también descubrí que la terrible ola de refritos que está asolando el mundo del fantástico planea rehacer la película en el 2009. El proyecto se titula The Seed y está en pre-producción. Era de esperase que salieran con una jalada así ¿no pueden dejar en paz a los viejos clásicos? En fin, esperemos que sea otra producción desechable y le vaya mal en taquilla.

En conclusión, esta película es para los amantes del cine de alienígenas que quieren ver algo innovador y contemporáneo (es como mezclar Grand Theft Auto con extraterrestres). Podría considerarse como el típico ensayo de la deshumanización, la perdida de la identidad y el condicionamiento humano hacia la violencia. Pero al final es una película buenísima llena de acción. El alienígena adora el Metal y el Punk, así que las persecuciones están cargadas de música destructiva. Las actuaciones son pasables, ni sorprendentes pero tampoco malas. La idea es original y bien realizada, un desarrollo rápido e intrigante, Ferraris, bazookas, choques automovilísticos, tentáculos emergiendo de brazos y una chica en atuendo sexy disparando contra una patrulla hacen de The Hidden una película ochentera por excelencia, pero también una hora y cuarenta minutos de entretenimiento que nunca se detiene, y por supuesto, no falla en capturar tu atención. Recomendable para TODO el mundo, les aseguro que les volará las calcetas.

Cannibal Holocaust

Posted in Terror de Género on julio 13, 2008 by alienzombie

Si existe una película que sobresaldrá sobre todas por su historial de controversia, es definitivamente esta. Uno de los films de explotación italiana más repulsivos, extremos y contradictorios que se realizaron en la transición de los sesenta a los ochenta. Pionera del choteado tema de los caníbales, los salvajes civilizados y el ser humano civilizado como una bestia. Una película que rompió tabúes, prohibida en infinidad de países, condenó de por vida a sus realizadores, censurada, sobrevalorada y a pesar de todo eso, considerada como una de las mejores cintas de terror, aunque de terror tenga muy poco, pues en su totalidad es puro tratamiento de explotación y gore.

Durante aquellas épocas doradas en las que el cine de explotación emergía con éxito, se dio una carrera interminable para impresionar al público, sobretodo en las producciones americanas e italianas. Estas últimas, sobrepasaron las barreras impuestas creando un cine propio, original y desagradablemente gore, único en los archivos del género. Los títulos variaban entre giallos, films mondo, spaghetti zombie’s y un sin fin de producciones que prometían superar a los rivales americanos con ese toque italiano tan característico y sangriento.

Las películas de caníbales se dieron de pronto cuando alguien descubrió que podían ser gran fuente de ingresos que había sido rara vez explotada, a excepción de los films de zombies de George A. Romero que casi introdujeron el canibalismo a la pantalla, aunque también Herschell Gordon Lewis marcaba indicios de antropofagia. Los caníbales proporcionaban una perfecta excusa para crear historias de terror y llevar más allá las experiencias de la audiencia (sobretodo en el aspecto de los efectos especiales y el maquillaje) ¿Qué mejor que un montón de salvajes acechando al hombre civilizado? Así se empezaron a dar títulos como Cannibal ferox o La Montagna del dio cannibale, en fin, muchos de dirección italiana, pero fue Cannibal Holocaust la que “patentó” este subgénero de subgénero.

La trama involucra al profesor Harold Monroe quien es solicitado por un canal de televisión para cubrir un misterioso reportaje: la desaparición de un grupo de documentalistas en la selva del Amazonas. Aparentemente, el grupo de cinematógrafos desaparecidos se habían embarcado en busca de una desconocida y salvaje tribu de caníbales jamás vista por el ojo del hombre civilizado, pero nunca regresaron de su viaje. La búsqueda empieza encabezada por el profesor Monroe quien descubrirá los horrores de la rivalidad entre dos tribus de caníbales y el terrible paradero de sus compañeros documentalistas en el llamado “infierno verde”. Ahora lo único que queda para confirmar los hechos, son un montón de latas de película.

Esta película es una obvia influencia del clásico moderno The Blair Witch Project, se ve claramente en el empleo de las grabaciones para contar una historia. De hecho la película podría dividirse en dos partes. La primera, el profesor y su pequeño grupo de expedición buscando a los documentalistas y al mismo tiempo conociendo las distintas tribus que habitan la selva. Sus experiencias e interacciones con los nativos, etc. La segunda parte, es cuando el equipo regresa a la ciudad con las grabaciones del equipo que nunca encontraron. El único testimonio que podría indicar que les pasó. Esta segunda parte es contada a través de las latas de película en una proyección compartida con el espectador que no será nada agradable.

Pocas cosas son agradables en Cannibal Holocaust, fue censurada en muchísimos países agregándose a la lista inglesa de video nasties. La violencia de esta película se ha considerado esencial para exponer un punto de vista. Incluso cuando se exagera, parecería ser totalmente real, de hecho, el director Ruggero Deodato tuvo que comparecer ante un juez para demostrar que todas las muertes humanas exhibidas en la película habían sido simuladas. Sin embargo, creo que al final, el gore es simplemente una forma llamativa de atraer audiencias aprovechándose de su morbo. Una forma fácil de hacer dinero, aunque esta película vio poco éxito (a excepción de los miles de fanáticos que la idolatran). Fue pionera en crear shock y controversia como después serían las series de Guinea Pig, Nekromantik, los films de Takashi Miike, o como fue Caligola y Saló de Pier Paolo Passolini. Este tratamiento para crear momentos perturbadores y grotescos, es probablemente el único punto donde reside la trascendencia del film (ofrece escenas que NUNCA verás en otra película).

Por más desagradables que puedan parecer las muertes humanas, todas fueron resultado de grandiosos efectos de maquillaje. Es una lástima que no se pueda decir lo mismo de las brutales muertes sin sentido de los animales que aparecieron en la película. Así es, este film tiene algunas de las escenas más desagradables de violencia contra los animales, lo cual le quita toda la credibilidad a los realizadores que supuestamente, trataban de contar la historia del hombre salvaje siendo civilizado y viceversa. Pero al caer en este tipo de actos, su punto de vista se contradice y queda como algo inválido, pues matar animales por entretenimiento es una de las cosas más insensibles e irresponsables por parte de un realizador o director, y por más aprecio y afecto que tenga esta película ante muchas audiencias, no justifica ese tipo de pendejadas. Será una carga que tendrá que llevar por siempre, algo que le resta muchísimos puntos, privándola de tener una verdadera propuesta y convirtiéndola en simplemente otro film exhibicionista de explotación.

El director (que es uno de los más odiados) dirigió esta película como parte de una trilogía enfatizada en el tema de los caníbales con Ultimo mondo cannibale (1977) e Inferno in diretta (1985). Es considerado junto con Umberto Lenzi, como el padre del subgénero de caníbales y bestialidad (aunque no fueron los únicos). Su trabajo no es particularmente asombroso, de hecho Cannibal Holocaust podría pasar por un film de Lucio Fulci u otro realizador italiano centrado en mostrar muchas tripas, empalamientos y escenas extremas (no se puede decir lo mismo de Dario Argento o Mario Bava) pero a final de cuentas los adoradores del gore quedarán fascinados, satisfechos e impresionados por siquiera imaginar los problemas que ocasionó realizar una película de este tipo, considerada como un “clásico”. Por cierto, Deodato ha confesado estar arrepentido de haber hecho la película.

Me atrevo a escribir que Cannibal Holocaust no es una película de terror. Ninguna de las situaciones que vemos en la pantalla son capaces de provocarte miedo o suspenso. Falla rotundamente en transmitir sentimientos más allá de la nausea o la repulsión. En carencia de muchas cosas, se intentó darle un mensaje social, retratando como el hombre llega a extremos crueles e impulsivos. Compara a los salvajes de la selva con los sádicos hombres de la era moderna, dejando que el espectador decida quien es el verdadero salvaje. Pero el tratamiento es tan ambiguo y trillado que la verdad no vi ningún mensaje más que una denuncia al amarillismo de los medios de comunicación, una especie de burla a los films mondo que se aprovechan de imágenes violentas para sobresalir, condicionando a la sociedad para aceptar la violencia. Pero, a pesar de exponer esto, la película cae en la misma trampa.

En conclusión, si te agradan (y soportas) los films extremos llenos de desmembramientos, tripas, decapitaciones y asesinatos explícitos (aquella famosa escena de la nativa empalada), Cannibal Holocaust es definitivamente para ti, pero recomiendo que la vean después de haber experimentado otros títulos de más bajo calibre, pues puede resultar muy perturbadora para espectadores no acostumbrados a este tipo de producciones. Por el otro lado, si estas buscando una película de terror, no tendrá mucho chiste verla, pero aun así, es un ejemplo recomendable que se ha convertido en un titulo casi obligatorio para los seguidores del terror moderno. Aunque la mayoría de las personas sólo busquen verla para sentirse muy creídos.

1987: Near Dark/The Lost Boys

Posted in Terror de Género on julio 13, 2008 by alienzombie

Escrito por: Sally Polanski

Somos la generación del vacío. O al menos eso es lo que políticos, empresarios rateros, instituciones religiosas y educativas, piensan de nosotros: los jóvenes no sirven para nada, sólo piensan en ellos, no tienen ideales, y no buscan un mejor futuro para el mundo. El vacío no es un hecho en nuestras vidas, somos mucho más que eso, todos aquellos nacidos en la década de los ochenta, podemos ser idiotas, indiferentes, frívolos, pero dentro de estas actitudes, se encuentran aires de rebeldía, de cambio, de ansias… ganas de acabar con el mundo en el cual nos encontramos y aspirar a otro.

Dos de las mejores películas de vampiros en nuestra generación, fueron The Lost Boys y Near Dark. Las dos cintas (la primera de Joel Schumacher, quien se ha movido entre churros cinematográficos y buenos trabajos, y la segunda, de Kathryn Bigelow, quien inició como pintora y realizó otras cintas destacables) se realizaron, en 1987, para posteriormente estrenarse ese mismo año, y aunque en su época la primera tuvo mayor éxito comercial, ambas marcaron a todo aquel que las vio. Los que nacimos a finales de la década de los ochenta, las vimos después, pero esto no significa que no nos hayan mostrado un mundo imposible, en ese instante posible: un mundo listo para ser dominado por unos jóvenes hambrientos de sangre: jóvenes vampiros.

Y es que muy a pesar de otros autores, quienes coinciden en que lo único común entre Near Dark (aquí conocida como Cuando Cae la Oscuridad, y en España como Los Viajeros de la Noche) y The Lost Boys (Los Muchachos Perdidos aquí, Los Jóvenes Ocultos en España), es que ambas tocan la temática del vampirismo con un toque juvenil, pero mi personal punto de vista encuentra algunas similitudes entre ambas cintas. El trabajo de Bigelow, como forma de tratar el tema, es para mí, mucho mejor, sin embargo en el aspecto estético, Shumacher, con sus vestuarios gitanos, mezclados con el espíritu de los ochenta, logra un mejor ejercicio. Hablemos rápidamente de las tramas.

En Near Dark, conocemos al chico vaquero Caleb (muchos lo ubicarán por el papel de Nathan, en Heroes), el cual queda anonadado con una joven bella y misteriosa, llamada Mae (Jenny Wright), a la que lleva a dar un paseo, intentando, sin éxito seducirla, hasta la llegada del amanecer, cuando ella quiere irse, por lo cual Caleb insiste en un beso hasta que Mae se lo da, pero el deseo la lleva a morderlo. Cuando el chico, ahora debilitado, trata de regresar a casa, con su padre y hermana, una camioneta lo rapta. Ahí conocerá a la “familia” de Mae, liderada por Jesse Hooker (el gran Lance Henriksen), seguido por el extravagante “vaquero”, Severen (Bill Paxton), la maternal DiamondBack (Jenette Goldstein) y el hombre atrapado en cuerpo de niño, Homer (Joshua Miller). Todos lo pondrán a prueba ante el difícil reto de ser un vampiro (aunque nunca se diga tal palabra).

Por otro lado, en el caso de The Lost Boys, el inicio es parecido: el guapo y joven Michael (Jason Patric), llega a la ciudad de Santa Carla, acompañado de su madre, Lucy (excelente actriz, Dianne Wiest) y su hermano menor, Sam (Corey Haim). En una feria, queda impresionado con la belleza de una extraña mujer, Star (Jami Gertz), sin embargo ella es novia del líder de una banda de “motociclistas”, llamado David (el maravilloso, Kiefer Sutherland), quien reta a Michael a una carrera, y después a beber de una extraña botella, al hacerlo, el chico comienza a convertirse en un vampiro, ante la preocupación de su hermano, madre y dos “adolescentes cazadores de vampiros”.

La manera en la que la temática de cada cinta está manejada es muy diferente, por lo cual, no debemos ver este escrito como una comparación, sino como un análisis de la  importancia de ambas películas para una nueva idea de los vampiros, sobre todo en el ámbito juvenil. En las dos, vemos una generación desolada por el mundo adulto, sin embargo en ambas hay un adulto líder del grupo de jóvenes, lo cual puede ser la idea de alguien con experiencia que guíe a la juventud desorientada para encontrar un camino u asilo en el reino de la oscuridad y la vida eterna.

También hay ciertos puntos en los cuales los dos filmes coinciden, por ejemplo: el detonante para entrar en el mundo de los vampiros, es la atracción hacia una mujer; Michael desea a Star y Caleb busca a Mae. Esto presenta una confrontación con los sentimientos de estas chicas, sobre su vida como seres nocturnos, o la posibilidad de amar realmente, por lo tanto protegerán a sus hombres amados (suena cursi, pero así es), pero tratarán de mantenerse con el grupo de vampiros.

La familia, también es un tópico importante. Caleb tiene a su hermanita y a su padre, mientras Michael a su hermanito y a su madre (muy gracioso que sea en un caso la madre soltera, y en el otro el padre), quienes son el apoyo para alejarse de la “maldición” (afrontémoslo, las dos películas presentan el hecho de ser un vampiro como eso, una maldición), representada por ser un muerto en vida. En este caso, se puede decir que estos filmes, terminan por rescatar conceptos como el amor (tanto de pareja como familiar), la unión, el coraje, la valentía, en fin, los valores típicos.

Pero, a pesar de manejar un gran número de coincidencias, estos filmes son bastante distintos. Lost Boys, maneja el tema de forma divertida con gags típicos de la época como cuando Sam vence a uno de los vampiros quemándolo contra una rockola y grita: Death by Stereo! O cuando el protegido de Star, el pequeño Laddie, comienza a transformarse en vampiro y uno de los hermanos Frog (son Alan y Edgar, en clara referencia a un gran escritor de terror, demasiado obvio), grita: Holy shit! It’s the attack of Eddie Munster! Más la frase final del abuelo de Michael, la cual no se puede decir, mejor vean la película.

Mientras Lost Boys lo hace así, Near Dark, le da un toque más terrorífico, con una ambientación bastante densa, sin tiempo para chistes que alejen el miedo del espectador. Sus vampiros son más interesantes, por ejemplo, la idea de Jesse Hooker, quien a pesar de matar, prefiere de descansar, lo cual se ve cada vez que está con DiamondBack, con quien recuerda de manera sutil, los momentos durante su larga vida. Contraste total con el fuerte personaje de Severen, quien durante todo el filme mantiene una actitud de vaquero moderno, y resulta ser el más contrastante en el equipo. Estos tres personajes (sobre todo Severen y Hooker), terminan por opacar a la tímida Mae, o al chocante (disculpen la expresión, pero lo detesté), Homer. Y le dan a la cinta, momentos de reflexión (la valoración del hecho de ser vampiros), de belleza visual (las escenas nocturnas en las que se preparan para alimentarse) y sobre todo de una paz inexplicable, que sólo puede entenderse hasta que se ve el filme.

Creo que lo último que podría decir, es que se trata de dos buenas películas de vampiros, que introdujeron este tema en los jóvenes, y en esto radica su gran importancia. Si bien una lo hizo de un lado más cómico, y la otra retomó elementos del western, para mostrar su argumento, las dos a fin de cuentas, son de horror, tienen secuencias impactantes, maquillaje bueno, actuaciones rescatables, pero sobre todo, una propuesta innovadora, que después cambió al mundo de los vampiros. Las dos son muy recomendables, con un ritmo que nunca cae (para que no se aburran), escenarios nocturnos excelentes, una idea del uso de la sangre como una especie de droga, y claro, una banda sonora inolvidable.

Sólo para fans o curiosos, el chico que hace de Homer en Near Dark, Joshua Miller, es medio hermano de Jason Patric, Michael en The Lost Boys. Y sobre las bandas sonoras, el hombre corpulento que toca el saxofón en Lost Boys, es Tim Capello, y su canción es I Still Believe, el gran cover que aparece a People are Strange de The Doors, corre a cargo de aquella buena banda, que fue Echo and the Bunnymen, finalmente la canción emblema de la película, Cry Little Sister, no es ni de Bauhaus, ni de Sisters of Mercy (no estoy muy segura si ellos después hicieron covers), sino de Gerard McMann. Por otro lado, el soundtrack completo de Near Dark, fue hecho por un grupo alemán ya clásico, llamado Tangerine Dream.

Por último, les dejo con la idea de que esta juventud no es vacía, en realidad nunca lo ha sido, por más que las instituciones o gobiernos nos lo hagan creer, el punto es no olvidarlo. Estas películas nos muestran a esa juventud, alejada de toda autoridad, viviendo en su propio mundo, con sus reglas específicas, una especie de utopía que tal vez no se encuentre tan lejana.